Itongadol/Agencia AJN.- La organización judía LGBTQ Keshet Italia acusó a los organizadores del Orgullo de Roma de aplicar un “doble estándar” y ejercer “antisemitismo disfrazado de postura política”, luego de que se prohibiera a grupos judíos participar con una carroza oficial en el desfile previsto para el próximo 20 de junio.
La polémica surgió después de que los organizadores del Roma Pride exigieran a todas las agrupaciones interesadas en participar con una carroza que adopten “una posición clara e inequívoca de condena al genocidio perpetrado por el gobierno israelí”.
Según explicaron en un comunicado oficial, la decisión de excluir a Keshet Italia y Keshet Europe fue tomada debido a que ambas organizaciones se negaron a condenar públicamente a Israel en los términos exigidos por los organizadores.
Aunque el Roma Pride aseguró que distingue “entre el gobierno israelí y la comunidad judía”, acusó a Keshet Italia de no haberse distanciado “del genocidio en curso en Gaza”.
En respuesta, Keshet Italia —la única organización LGBTQ judía italiana— difundió un duro comunicado contra los organizadores del evento.
“No hay orgullo si se excluye a minorías”, afirmó la agrupación. “El Orgullo se convirtió en un tribunal ideológico que expulsa minorías y perdió su alma.”
La organización agregó que no aceptará “lecciones sobre derechos” de quienes, según denunciaron, aplican “dinámicas de exclusión identitaria”.
“El Roma Pride mostró su verdadero rostro. ¿Nuestro crimen? Ser judíos”, expresó además Keshet Italia, que recordó que durante la edición del año pasado sus integrantes sufrieron ataques antisemitas explícitos sin que los organizadores los condenaran.
La controversia se produce en medio de las crecientes tensiones en Europa vinculadas a la guerra entre Israel y Hamás y al aumento de denuncias por antisemitismo.
Días antes de la polémica, Keshet Italia había publicado un mensaje en redes sociales en el que manifestó preocupación por el sufrimiento del pueblo palestino, aunque también cuestionó el uso del término “genocidio” para describir la guerra en Gaza.
Israel rechaza categóricamente las acusaciones de genocidio y sostiene que sus operaciones militares están dirigidas contra Hamás, mientras intenta minimizar las víctimas civiles en la Franja de Gaza.

