El gobierno iraní responsabilizó al mandatario argentino de fomentar lo que denomina “iranofobia”, alertando que sus comentarios podrían tener serias consecuencias diplomáticas.
Itongadol/Agencia AJN.- El gobierno de Irán emitió este lunes una fuerte advertencia contra el presidente argentino, Javier Milei, acusándolo de haber cruzado “una línea roja imperdonable”, al declarar públicamente que la República Islámica es un enemigo de Argentina.
Según un editorial publicado en el Tehran Times —un medio cercano al régimen— las declaraciones de Milei alinean a Argentina con Estados Unidos e Israel y en contra Irán, generando una situación que Teherán percibe como hostil.

El artículo, titulado “Milei, ¿a dónde vas?”, afirma que la política exterior argentina ya no refleja los intereses nacionales independientes, sino que está influenciada por lo que Irán llama presiones externas del “eje EE. UU.-sionista”.
“Considerando estos hechos, Irán no puede permanecer indiferente ante las posiciones hostiles del actual gobierno argentino. La República Islámica de Irán, manteniendo al mismo tiempo una vigilancia total contra estos complots, debe diseñar una respuesta proporcionada a esta enemistad”, expresó el texto.
En la misma línea, el gobierno iraní responsabilizó al mandatario argentino de fomentar lo que denomina “iranofobia”, alertando que sus comentarios podrían tener serias consecuencias diplomáticas.
“La República Islámica de Irán nunca consideró al pueblo o al gobierno de Argentina como su enemigo, pero parece que Milei, con este enfoque y cruzando la línea roja de la seguridad nacional de Irán, busca sacrificar los intereses y la conveniencia nacional en el altar de Estados Unidos y el régimen de apartheid israelí”, remarcó el editorial.
En ese sentido, la República Islámica amenazó con que podría considerar una respuesta proporcional a lo que percibe como una declaración de enemistad.
A su vez, Irán rechazó, una vez más, su responsabilidad en ataques pasados, como el bombardeo a la AMIA en 1994 en Buenos Aires, del que los tribunales argentinos responsabilizaron al país persa, disputando esos hallazgos.
La advertencia está formulada en un lenguaje político fuerte, asegurando que la postura de Milei profundiza las tensiones y socava las normas diplomáticas. El editorial concluye con el aviso de que Teherán responderá de manera adecuada ante la hostilidad percibida del gobierno argentino si la situación no cambia.
La crítica surge después de que Milei hablara en una universidad en New York y reafirmara su cercanía con Estados Unidos e Israel, además de declararse “orgulloso de ser el presidente más sionista del mundo”.

