Itongadol.- Gran Bretaña, Francia, Canadá y otros países occidentales denuncian el plan de asentamientos E1 de Israel, advirtiendo de que socava la solución de los dos Estados y alimenta la inestabilidad; Londres convoca al embajador de Israel, citando una violación del derecho internacional.
Itongadol.- Veintiún países, entre ellos Reino Unido y Francia, condenaron a Israel por aprobar el plan de construcción en el área E1, calificándolo como un “golpe mortal” para la posibilidad de un futuro Estado palestino.
Los gobiernos firmantes afirmaron que el proyecto “es inaceptable y constituye una violación flagrante del derecho internacional”. Poco después, Reino Unido anunció que convocó a la embajadora israelí, Tzipi Hotovely, para expresar su protesta.
El comunicado conjunto fue suscrito por los ministros de Exteriores de Australia, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Islandia, Irlanda, Italia, Japón, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Países Bajos, Noruega, Portugal, Eslovenia, España, Suecia y Reino Unido, además del Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y vicepresidente de la Comisión Europea.
Según la declaración, el propio ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, reconoció que el plan E1 haría inviable una solución de dos Estados al dividir cualquier futuro territorio palestino y limitar su acceso a Jerusalem. “Esto no beneficia al pueblo de Israel, sino que nos aleja de la paz y aumenta el riesgo de violencia e inestabilidad”, señalaron.
Los países instaron a Israel a detener el proyecto E1, advirtiendo que las acciones unilaterales socavan la seguridad y la estabilidad regional. También reclamaron el fin de la expansión de asentamientos en línea con la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad de la ONU y el levantamiento de restricciones sobre las transferencias de fondos a la Autoridad Palestina.

La semana pasada, Smotrich presentó el plan en Ma’ale Adumim, que prevé unas 3.400 nuevas unidades de vivienda. El área E1 cortaría la continuidad territorial entre Ramallah y Belén. La ONG israelí Paz Ahora ya había calificado la iniciativa como “un golpe mortal” a la viabilidad de un Estado palestino. Aunque en el pasado la presión de países europeos y de Estados Unidos frenó su avance, ahora el proceso parece acelerarse, con la construcción posiblemente iniciándose en los próximos meses.
Smotrich definió el proyecto que conecta Ma’ale Adumim con Jerusalem como “el clavo final en el ataúd” de la idea de un Estado palestino. “Aprobar estos planes entierra esa posibilidad y consolida las medidas de soberanía de facto que estamos aplicando desde la formación del gobierno”, declaró. “Después de décadas de presiones internacionales y congelamientos, rompemos convenciones y unimos Ma’ale Adumim con Jerusalem”.
A comienzos de esta semana, el primer ministro Benjamin Netanyahu visitó el asentamiento de Ofra y afirmó: “Haremos todo lo posible para garantizar nuestra permanencia en la tierra de Israel, impedir la creación de un Estado palestino y frenar los intentos de desarraigarnos de aquí”.

