Itongadol.- La comunidad de la Universidad Ben-Gurión del Néguev se encuentra atravesando un difícil momento tras los ataques con misiles iraníes que sufrió durante la guerra de los 12 días.
Los continuos ataques con misiles dañaron 60 de los 85 edificios y residencias del campus de la Universidad en Beer-Sheva, dañaron los edificios vecinos, el Centro Médico Soroka, el Parque de Tecnologías Avanzadas Gav-Yam, seis laboratorios fueron destruidos y otros nueve resultaron dañados. Los problemas comunes incluyen ventanas y puertas rotas, techos derrumbados y grietas estructurales.
El Centro Médico Soroka, el hospital más importante de Israel y el principal hospital docente de la Universidad Ben-Gurión del Néguev, fue alcanzado directamente por un misil iraní. Sesenta personas resultaron heridas.
Soroka no es solo un hospital. Forma parte de la comunidad de la Universidad Ben-Gurión. Sus médicos son su profesorado. Sus pacientes son sus vecinos. Sus estudiantes realizan sus rondas allí. Comparten laboratorios y proyectos de investigación conjuntos. Atiende a más de un millón de residentes, incluyendo comunidades judías, árabes y beduinas.
Además, muchos estudiantes y profesores perdieron sus hogares, o fueron llamados a filas, todo mientras se concentraban en terminar el año académico con éxito. Cerca de 100 viviendas de profesores y estudiantes resultaron dañadas y otras 66 fueron evacuadas.

Asimismo, los seis edificios de la Facultad de Ciencias de la Salud fueron afectados y requerirán una renovación exhaustiva. El laboratorio del profesor Ehud Ohana, en el Departamento de Bioquímica y Farmacología Clínica, lamentablemente quedó destruido. Si bien equipos especializados trabajan con urgencia para recuperar muestras de ADN de los congeladores, es probable que gran parte de la investigación se haya perdido irremediablemente.
“Si hay algo positivo aquí, quizás sea esto: Incluso los iraníes parecen reconocer el impacto que hemos tenido en esta región. Innovación. Salud. Ciencia. Educación. Deporte. Ese es el futuro que intentaban destruir. Seguimos aquí. Y no nos iremos a ninguna parte”, expresó el presidente de la Universidad Ben-Gurión, Danny Chamovitz. Este era el sueño de David Ben-Gurión: que el Néguev tuviera una universidad, un hospital y población israelí, porque allí está la clave del desarrollo del país.

