Itongadol.- En un ambiente cargado de emoción y sentido, cientos de mujeres, se reunieron en una noche de profunda inspiración, fe y unidad por Am Israel.
El encuentro combinó música en vivo, danza, homenajes, testimonios y palabras que encendieron el corazón, con un objetivo compartido: sumar luz en tiempos desafiantes.
La noche culminó con todas bailando juntas, con alegría, fuerza y un profundo sentido de misión. Una noche que no solo se vivió, sino que dejó una huella encendida en cada una.
Además, el evento fue transmitido por streaming y ya cuenta con más de 2.200 visualizaciones, permitiendo a quienes participaron revivir la noche y a quienes no pudieron estar, conectarse con esa experiencia.
Fue una noche que encendió corazones y sigue expandiendo luz mucho más allá de ese momento.
Iudith Orbach, una de las conductoras del evento, dialogó con ItonGadol sobre este encuentro.

–¿Qué significa que la agenda judía tenga una actividad de estas características?
–Es muy significativo. En un momento tan sensible para Am Israel, generar espacios de unión, de fortalecimiento espiritual y de identidad es fundamental. Este tipo de encuentros permite canalizar lo que muchas personas sienten: preocupación, deseo de hacer algo, necesidad de conectarse en acciones concretas de luz, de comunidad y de crecimiento.
–¿Quiénes participaron en el escenario?
Participaron referentes muy valiosas: la Rabanit Shterna Grumblat con la lectura de Tehilim, la Rabanit Jani Ludman como oradora principal, Denisse Coss Dabbah con un testimonio muy conmovedor. Lorena Sued hizo tzedaká, leyó el Tehilim 100 y rindió homenaje a Ilan Cohen con una canción, entregando una pandereta a su mamá, Adriana. Se escribieron tres letras en un Sefer Torá para una base militar en Israel, una en su honor. También presentó United for Eternal Peace, un proyecto para unir a las mujeres de Am Israel y revelar más luz, porque la unión es fuerza. Y artistas como Frida Mizrahi y Andrea Citwar en música, junto a los elencos de danza “Bailando hacia Ierushalaim”, de Gaby Shupak. La conducción estuvo a cargo de Mushky Birman y Denise Catach, además de mí.
Cada una aportó desde su esencia, generando momentos muy profundos y diversos.

–¿Se cumplieron los objetivos?
–Sí, se cumplieron e incluso se superaron. El objetivo principal era generar unión, fortalecer la fe y dar un espacio donde cada mujer pudiera conectarse con algo más profundo. Esto se vio claramente en la participación, en la emoción vivida y en la enorme cantidad de mensajes recibidos después. Además, el impacto continuó más allá del evento, con personas que ya están compartiendo los contenidos y multiplicando el mensaje.
–¿Qué imagina en el futuro?
–Soñamos con seguir generando todo tipo de «movidas» como hasta ahora virtuales o presenciales para que las mujeres puedan encontrarse, fortalecerse y ser protagonistas en traer más luz al mundo.
Creemos profundamente en la fuerza de las mujeres unidas, y en nuestra capacidad de generar un cambio real. Nuestro anhelo es seguir despertando una conciencia cada vez más profunda de Gueulá, de redención que es una forma de mirar la realidad con más luz, más fe y más propósito.
Y confiamos en que, a medida que esa conciencia crece y se expande, podamos muy pronto verla materializada en toda su plenitud, con la llegada del Mashiaj.
(Este video solo puede ser visto por mujeres).

