Inicio Hadassah El Centro Médico Hadassah, un espacio de convivencia pacífica entre israelíes y palestinos

El Centro Médico Hadassah, un espacio de convivencia pacífica entre israelíes y palestinos

Por Iton Gadol
0 Comentario

Foto: El Dr. Abed Khalaileh, de origen palestino, realizando un trasplante en el hospital Hadassah-Ein Kerem.

El último conflicto entre Israel y Hamás mostró la cara más cruel de Medio Oriente. Sin embargo, en Jerusalem existe un lugar que une a palestinos e israelíes en un clima de convivencia pacífica. Se trata del Centro Médico Hadassah, donde árabes, judíos y cristianos son médicos y pacientes tratados de igual a igual. La Agencia AJN dialogó con el doctor Abed Khalaileh, de origen palestino y director del Servicio de Trasplante de Riñón en Hadassah, para conocer cómo es la coexistencia en este hospital único en el mundo.

Agencia AJN.- Recorrer los pasillos del Centro Médico Hadassah es una experiencia única de coexistencia y convivencia. Luego del último conflicto entre Israel y Hamás, donde durante 11 días las sirenas no dejaron de sonar por el envío de misiles desde la Franja de Gaza, visitar este hospital de Jerusalem devuelve las esperanzas de paz. Allí, muchos palestinos son médicos, auxiliares y enfermeros, y los pacientes palestinos se atienden normalmente como cualquier ciudadano israelí, con los mismos derechos.

Un ejemplo de esto es el caso del doctor de origen palestino Abed Khalaileh, director del Servicio de Trasplante de Riñón del Departamento de Cirugía General en el hospital Hadassah de Ein Kerem. “El hospital Hadassah es como un Arca de Noé, porque aquí se ven árabes, judíos y cristianos. Tenemos gente que viene de los territorios palestinos desde Tulkarem, Ramallah, Hebron, Kalkilia que les enseñamos y si tienen dificultades en su zona nosotros vamos y los ayudamos”, expresó durante una entrevista que mantuvo con la Agencia AJN en Jerusalem.

“Yo veo cómo mis colegas luchan por cada paciente, no importa de dónde viene, qué hizo, quién es su familia. Y no por razones políticas, sino porque todos los seres humanos merecen la mejor atención médica posible”, destacó.

Además, Khalaileh opinó que “si alguien del pueblo palestino quiere crear un Estado hoy, debe pensar que el camino no es bajo la acusación, sino aprendiendo del mejor. No importa si es de un judío, norteamericano, de Francia o de San Pablo. En el mundo de la medicina y en los territorios palestinos, la gente sabe lo que es Hadassah. Se deja de lado la política. No piensan que acá sólo hay judíos. Ellos saben que aquí vienen y recibirán atención médica sin fronteras. Acá se mira al paciente como ser humano”.

dr-Abed-Khalaileh-4

El doctor Abed Khalaileh junto al director de la Agencia AJN, Daniel Berliner.

Respecto a su área de trabajo específica, contó: “En materia de trasplantes, en Hadassah pasan cosas únicas. Hoy en Israel, y principalmente en el hospital donde yo trabajo, existe lo que se llama ‘altruísmo’. Un donante va al centro médico por voluntad propia, sin conocer a quien recibe el órgano, y lo dona. No hay muchos países en el mundo dónde suceda esto. Desde que el rabino Yeshayahu Heber, quien estuvo alguna vez internado por diálisis, creó la asociación Regalo de Vida, a través de campañas consiguieron 400 donantes de riñones. La mayoría vienen de la población religiosa, con mucha fe. En Hadassah tenemos un trasplante de riñón cada semana. Eso es algo muy especial que sucede acá”.

Para verificar el relato de Khalaileh, no hace falta más que acercarse a la sala de espera del quirófano y observar cómo en forma simultánea judíos ortodoxos, musulmanes, palestinos y católicos comparten la sala. Cada uno reza a su DS, algunos con sus alfombras en el piso, otros con su kipá, otros con sus rosarios… y todo eso ocurre ininterrumpidamente las 24 horas del día, en diez metros cuadrados a la salida del quirófano. Es muy común y emotivo ver las madres palestinas conversando con los cirujanos israelíes al finalizar alguna intervención, ellos con el solideo (kipa) en sus cabezas y ellas con pañuelos y algunas incluso con sus velos y la cara tapada.

dr-Abed-Khalaileh-3

Dr. Abed Khalaileh

Otras de las imágenes más conmovedoras pueden verse en el sector de pediatría de Hadassah, en el hall o sala de usos múltiples. Apenas uno llega y levanta mínimamente la vista, puede observar una locomotora y sus vagones de hierros en miniatura recorriendo a gran velocidad toda la sala, sobre una vía apenas por encima de los marcos de las puertas. Los niños viven un viaje imaginario con sus estaciones en medio de las paredes pintadas con globos y colores. Pero lo más maravilloso ocurre cuando una baja la vista y observa una gran mesa bajita, esas que usan los chicos con sillas pequeñas. Ahí están todos juntos, madres, padres y sus hijos, algunos papás árabes, otros ortodoxos judíos, palestinos, musulmanes: todos juntos en una gratificante convivencia y atmósfera de paz y armonía alrededor de la mesa.

Ese y muchos otros méritos -como su esfuerzo por mantener la igualdad en la prestación de tratamiento médico, su modelo ejemplar de cooperación y coexistencia y su perseverancia en construir puentes para la paz- le valieron a Hadassah la nominación para el Premio Nobel de la Paz en el año 2005 y siguen convirtiendo a la institución en un ejemplo de coexistencia en Medio Oriente.

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más

WhatsApp chat