Itongadol.- En un acto con la participación de la Comisión Directiva, el Equipo Directivo y un grupo de donantes y colaboradores, la Escuela Martín Buber inauguró el miércoles su nuevo edificio para la Secundaria en Palermo.
En diálogo con ItonGadol, el presidente de la Escuela, Diego Shalom, manifestó: “Estoy muy feliz y orgulloso de presidir la institución. Inaugurar espacios refleja el crecimiento de la Escuela. Necesitamos espacio porque más familias nos eligen, fundamentalmente por nuestro proyecto educativo”.
“Cuando yo comencé a trabajar en la Comisión Directiva, el presidente de entonces, Adolfo Muler, me dijo: necesitamos tecnología, necesitamos edificios, pero lo que nos diferencia a la Escuela Martín Buber son dos cosas. Por un lado, el equipo de trabajo, en el cual nuestros docentes se comprometen y capacitan continuamente, y por otro lado, sostener la coherencia del proyecto. Esta no es una Escuela de moda, sino de vanguardia. Esta es una Escuela que se adapta a las realidades, pero que conserva sus valores, sus fundamentos y su identidad. Nosotros somos una escuela judía, somos una escuela laica, somos una escuela humanista, somos una escuela profundamente democrática. Y eso lo sostenemos a lo largo de los años y es evidentemente lo que nos diferencia”, agregó.

El presidente de la Escuela, Diego Shalom.
El nuevo edificio cuenta con un laboratorio de ciencias, una nueva biblioteca, un buffet, un espacio de encuentro para adolescentes y algunas oficinas.
Durante el acto de inauguración se realizó el tradicional corte de cinta, en el que participaron Enrique Herszkowich, rector de la Secundaria; Jaia Rubin, directora fundadora de los tres niveles; Erica Heszkowich, directora general de la Escuela, y la Comisión Directiva.
Por su parte, Erica Heszkowich recordó que “en el edificio inaugurado hace no muchos años funcionaba el arenero del jardín. Y para llegar, había que atravesar la distancia de una cuadra, casi el desierto de Egipto para un grupito de nenes y nenas de sala de 2 que con su maestra tenían que pasar. Pero cuando eso sucedía, los adultos que mirábamos la escena nos conmovíamos cuando veíamos a los adolescentes que estaban jugando un partido de fútbol, parar la pelota, y con paciencia y empatía esperaban que las morot y los nenes avanzaran”.

Erica Heszkowich, directora general de la Escuela.
“Terminamos el edificio del jardín, que es motivo de orgullo. Pasaron los años y el secundario empezó a crecer hasta que llegó un momento que necesitó urgentemente más espacio. En los últimos 10 años nuestro secundario duplicó la cantidad de estudiantes. Y entonces empezamos la construcción del edificio que inauguramos. Salimos fortalecidos de la pandemia, con la cantidad histórica más alta de alumnos y con desafiantes proyectos desarrollo por delante”, destacó la directora general de la Escuela.
En la inauguración también se realizó la colocación de las mezuzot en las puertas de ingreso, donde participaron Ezra Zeitune, Alejandro Elsztain, Alejandro Zaleski, Melina Angel y Sergio Blank.
“Tenemos mucho para celebrar y agradecer. Muchísimas gracias a la comisión directiva por el trabajo cotidiano que hacen. Muchas gracias también a las comisiones directivas pasadas, que fueron las que tuvieron la visión, compraron y sostuvieron los terrenos sobre los que hoy crecemos. Muchas gracias a Eduardo y Diego Brukman, por la generosidad en la construcción del edificio, y también por sus ideas y la disponibilidad de siempre”, expresó Erica Heszkowich.
Los arquitectos del edificio, Eduardo y Diego Brukman, recibieron una placa de agradecimiento, que fue entregada por Shalom, el secretario Diego Meischenguiser, el tesorero Ariel Becher y Erica Herszkowich.
“Inmensas gracias a todas las familias, que cada día nos confían lo más preciado, que son sus hijos. A los donantes e inversores en los proyectos de Güemes, gracias. A mis colegas de la dirección, gracias porque juntos logramos construir brújulas y herramientas que necesitamos en los tiempos de turbulencia que atravesamos. Y a cada auxiliar y docente que estuvo allí a ayudarnos a sostener la escuela. A la administración, a la contaduría, a los equipo de comunicación, a las secretarías, a los técnicos, a los equipos de seguridad, de maestranza, de mantenimiento, que nos acompañan en esta construcción conjunta que es la Escuela. Y gracias a las generaciones anteriores de docentes y directores, porque nos marcaron el rumbo y nos permitieron mirar desde más alto”, continuó Erica Herszkowich.
Uno de los momentos más emotivos fue el reconocimiento a Jaia Rubin, que recibió un cálido aplauso de todo el público por su inmensa tarea en la institución.
En el evento participaron todos los miembros de la Comisión Directiva, integrada también por su vicepresidente Adolfo Muler, el pro secretario Dario Teplisky, el pro tesorero Horacio Lifschutz; los vocales titulares Gabriel Reiman, Ariel Chmilewski, Laura Sporn, Mariano Hernán Bergman y Ernesto Blanck; los vocales suplentes Cecilia Bullor, Hernán Baskin y Diego Barsky; y los revisores de cuentas Gustavo Alterman y Ramiro Rubinska.
“Sigamos apostando por la educación judía, que es un valor que nos diferencia y que debemos mantener. Las circunstancias que nos acompañan son difíciles, pero estamos en el camino de seguir honrando la educación judía”, concluyó Shalom.