Inicio Beit Halojem Beit Halojem: Héroe de la guerra en Gaza visitó la Argentina

Beit Halojem: Héroe de la guerra en Gaza visitó la Argentina

Por Iton Gadol
0 Comentarios

Itongadol/Agencia AJN.- El ex sargento mayor (en la Reserva) de las Fuerzas de Defensa de Israel Ido Kander, que visitó la Argentina a principios de junio, reveló detalles sobre la masacre de Hamás del 7 de octubre de 2023 y explicó su temor a ser secuestrado por la organización terrorista.

Kander, que sobrevivió a una explosión provocada por terroristas durante la guerra en la Franja de Gaza y actualmente hace su rehabilitación en Beit Halojem, aseguró: ‘‘En los lugares menos pensados, a donde se supone que menos cosas de terroristas tiene que haber, es donde más cosas de Hamás encontramos; por ejemplo, en colegios y en mezquitas’’.

Con respecto a los motivos de su visita al país, aseveró: ‘‘Este tipo de viaje me gusta hacerlos por dos razones; por un lado, es una misión mía poder contar la historia de mis amigos, que ellos no la pueden contar por ellos mismos, y la segunda razón es poder fortalecer la conexión que existe entre las comunidades judías, por ejemplo hoy la de Argentina, con el Estado de Israel’’.

Durante su paso por la Argentina de la mano de la Organización de los Héroes Heridos de Tzahal, visitó las escuelas de madrijim de Noam y FACCMA, recorrió el colegió Tarbut, realizó el evento abierto a la comunidad en Amijai, tuvo presencia en el Shabat de Amijai y brindó una charla para todo 5to año de ORT sede Almagro.

Charla en Amijai

‘‘Yo crecí en la ciudad de Ra’anana. Hice mi servicio militar en la unidad de combate Maglan, en el comando, y esta guerra me agarró mucho después de haber terminado mi servicio militar obligatorio, durante la época de mi servicio de reserva. Una semana antes del 7 de octubre de 2023 yo estaba en la casa de mis padres, estaba herido desde antes de la guerra, por haberme resbalado en un spa en Italia. En ese momento, pensé que esa iba a ser la herida más grande de mi vida. La verdad es que me llevaron en avión a un hospital en Italia, cuando me terminaron de tratar regresé a Israel y estuve una semana en los de mis padres porque necesitaba que me cuiden, ya que yo no podía hacerlo por mí mismo’’, recordó.

‘‘El sábado 7 de octubre mi papá me despertó y me dijo que estábamos en guerra. Salí al salón de mis padres, al comedor, y vi en la televisión todos los asesinatos y que habían empezado a secuestrar personas. Pensé algo muy sencillo: yo soy un combatiente, este es el momento de la verdad y no puedo combatir. Me fui hasta la base, me puse la ropa y el chaleco militar, pero con un cabestrillo porque no podía mover el hombro izquierdo. Maglan es una unidad de combate muy pequeña, nos conocemos todos, y ese día yo sabía quiénes habían caído. En esos días también tuve que ir al entierro de un amigo mío y decir las últimas palabras. Me acerqué a mi comandante y le dije que yo sabía que en ese momento no podía combatir, pero le pedí que me tuviera un poco de paciencia, que apenas me recuperaba iba a volver a combatir. Y empecé a ponerme una carrera contra el tiempo, porque yo sabía cuándo mi equipo tenía que entrar en Gaza, así que empecé una carrera contra el tiempo para poder recuperarme lo antes posible para que mi equipo no entrase sin mí a Gaza’’, agregó.

Sin embargo, Ido reconoce que perdió esa carrera y que su equipo entró a la Franja sin él: ‘‘Fueron semanas terribles para mí, porque yo sabía que mi equipo estaba dentro de Gaza, mis amigos estaban dentro de Gaza combatiendo, yo escuchaba las noticias, sabía lo que pasaba y tenía mucho enojo, pero lo único que tenía para hacer era rehabilitación, para tratar de recuperar mi hombro. Me acuerdo que estaba tan nervioso que empecé a insultar a otras personas de mi edad solo porque estaba tensionado, sin ninguna razón. La primera vez que salí del ejército para encontrar a mi familia, cuando iba a visitarlos, recibí un mensaje en el celular que decía que ya tenía permiso para empezar a combatir. Ese día fue una locura de tantas cosas que tuve que hacer, volví al ejército y me equiparon con todos los últimos equipos para entrar en Gaza, tuve que afinar la mira del arma y hacer mil cosas más antes de entrar a Gaza. Y después de dos días de entrenamiento y preparación subí a la camioneta y viajé desde el kibutz hasta un barrio dentro de Gaza que se llama Beit Hanoun. Desde la ciudad de Sderot hasta Beit Hanoun hay dos kilómetros’’.

Encuentro con Daniel Berliner, director de ItonGadol

‘‘Llegué a la noche a Beit Hanoun y vi una destrucción impresionante. Lo que pasó en definitiva es que apenas llegué me incorporé a la unidad a la que yo pertenecía y la misión esa misma noche era buscar secuestrados vivos y fallecidos, la misión era encontrar cuerpos de secuestrados dentro de un cementerio, que se suponía que estaban ahí. Cuando terminó esa misión me fui a dormir pero fue muy difícil hacerlo, porque había muchas explosiones alrededor. Y esa noche antes de dormir fue la primera vez que pude emparejar las diferencias con el resto del equipo, ponerme al día. Pernoctamos en la casa de un cargo alto de Hamás, en general, en la guerra de Gaza los equipos de las FDI duermen en casas vaciadas. En la zona de Beit Hanoun no había gente porque el ejército de Israel difundió comunicaciones en árabe para que la zona quedara despejada, así que no nos encontramos con gente. En el momento en el que estábamos hablando con el equipo de repente alguien nos llamó por la radio’’, añadió.

En ese momento, Kander y su equipo recibieron instrucciones para la misión del día siguiente: ‘‘La misión era encontrar la salida de un túnel del cuál se sabía que Hamás iba a iniciar un ataque. Sabíamos que el túnel estaba cerca de una mezquita pero no sabíamos dónde estaba exactamente, la misión era encontrar la salida del túnel. Mi unidad encontró más de 30 armas militares dentro de un colegio de la UNRWA. Entonces empezamos en dirección a la mezquita. Al norte de la mezquita había un patio muy grande. Dividimos el equipo en dos para buscar el túnel, yo fui dentro de la mezquita y otro grupo fue al patio. Entré a la mezquita y lo que vi fue un lugar muy grande con columnas, con un armario enorme lleno de libros del Corán. Empezamos a buscar detrás de las columnas y los armarios y debajo de la alfombra, a ver si encontrábamos el túnel. Pero mi sensación era que estaba buscando sin sentido, yo sentía que en ese lugar no podía estar el túnel. Pasaba el tiempo y no podíamos encontrarlo’’.

‘‘Al lado de la mezquita había una casa que al entrar que tenía cables tirados en el piso. Uno de mis compañeros del equipo dijo que esos cables debían ir a algún lugar, que podíamos seguir los cables a ver hacía dónde iban. En el camino encontramos una Kalashnikov y al lado un bolsito rosa que tenía un lanzacohetes portátil. En la medida que uno va encontrando ese tipo de armas de guerra se va dando cuenta de que está yendo en la dirección correcta, es como que siente más caliente el lugar. Los cables llegaban hasta otra casa a la que entramos y vimos un pasillo muy muy grande dentro, en la que encontramos una habitación de la que los cables salían de la tierra y pensamos que habíamos encontrado la salida del túnel’’, continuó.

Visita a ORT

‘‘Mi sensación fue alegre’’, aseguró Ido, haciendo hincapié en que pensó que habían encontrado la salida y completado la misión. ‘‘Y de repente escuché un disparo, pero no veíamos a nadie. Lo que entendí después de escuchar el disparo es que uno de mi equipo vio una pequeña cámara de video y le disparó. Luego encontramos un video en el Telegram de Hamás, en el que hay un terrorista que está preparando algo, y también se los ve a nosotros, a los soldados encontrando la salida del túnel, y se ve cuando encontramos la cámara e intentamos dispararle’’.

‘‘Cuando la vimos el comandante nos dijo que quitáramos la cámara y nos asegurásemos de que no había nadie en todo el edificio. Lo que hice fue seguir el camino y llegar hasta una puerta. El procedimiento para entrar a una habitación cuando uno dobla es no entrar directamente sino ir apuntando con el arma en la medida que uno va doblando. Ahí escuché una explosión tremenda. Y lo que vi fue una pared partiéndose a la mitad como manteca. En un segundo la situación se volvió un caos. Lo primero que me acuerdo es de abrir los ojos y ver la perspectiva inversa del pasillo. Llegué a ver una pared cayéndose y todos los escombros encima de mí. Sentía un zumbido insoportable en los oídos. Y un dolor tremendo en todo el lado izquierdo de mi cuerpo’’, detalló.

A la hora de halar de lo que sintió, hizo referencia a la Shoá: ‘‘Alguna vez escuché que para describir a la Shoá hay que inventar un nuevo lenguaje, y esa fue mi primera sensación cuando abrí los ojos. No voy a ser grafico para contarles lo que vi y sentí, pero se pueden imaginar. Recuerdo que traté de agarrar mi arma y no podía. No la encontraba, y lo primero que se me vino a la cabeza es que estaba al lado de un túnel, y pensé en lo que hace Hamás con los soldados israelíes heridos: los secuestra. Entonces pensé que me iban a secuestrar seguro. En ese momento tomé una decisión, que no fue heroica pero fue una decisión consciente: hacerme el muerto para que no me secuestren. Los minutos en los que estuve haciéndome el muerto fueron los que más miedo sentí en mi vida’’.

‘‘Mi aspiración cuando doy estas charlas es que puedan entender un poquito todo lo que me pasó a mi desde ese momento hasta ahora, lo único que siempre espero es que nadie trate de entender lo que pasó por mi cabeza en esos tres minutos. En ese momento había puro silencio y estaba esperando lo peor. Gracias a D’s después de unos minutos empecé a escuchar gritos en hebreo. Y lo que pasó después fue una película de acción de rescate increíble. De repente siento que alguien me hace un torniquete en la pierna, alguien me sube a los hombros, me empiezan a hablar. Fue todo confusión, recuerdo imágenes esparcidas, no recuerdo todo. En ese momento perdí el sentido del tiempo y no sé si lo que recuerdo lo imaginé o fue parte de la realidad de lo que pasó. Lo que siento con los ojos cerrados es como un viento en la cara, y cuando abro los ojos ya estoy en otra camioneta yendo en dirección a Israel’’, señaló Ido.

A su vez, explicó que en ese momento ‘‘estaba prohibido que aterricen helicópteros en Gaza porque eran objetivos de disparos y bombas de Hamás, entonces el protocolo que se utilizaba era llevar a los soldados hasta la frontera con Israel y allí los esperaban los helicópteros para trasladar a los soldados a los hospitales. Uno de los recuerdos más hermosos que tengo es la caída del sol en Gaza en ese momento, de hecho un amigo me hizo un dibujo según mi descripción de cómo era esa caída del sol. Y después se apagó la luz. Dos días más tarde me levanté en un hospital conectado a un montón de máquinas. Estuve en coma inducido y durante dos días no me desperté. No tenía ni idea de lo que había pasado con el resto de mi equipo’’.

‘‘Lo único que vi apenas me desperté es que tenía la pierna izquierda muy blanca, con muchas cicatrices y muchos agujeros, y que había muchas máquinas y cables conectados a mi hombro izquierdo. Ahí vinieron los médicos y me explicaron lo que me había pasado. Lo primero que yo hice fue sacarme una foto de mi pierna y pasarla por Chat GPT para bajarle la intensidad para el que la viese por primera vez. La foto real no es tan agradable. Lo que me explicaron los médicos es que se había destruido la arteria y el nervio principal que pasaba por la pierna, además, se había destruido completamente mi omóplato. Tengo un dispositivo en la pierna porque el tobillo está totalmente paralizado, no lo siento, está muerto. Sin la ayuda de este dispositivo no podría caminar’’, concluyó Kander.

La Organización de los Héroes Heridos de Tzahal fue fundada después de la Guerra de la Independencia en 1949 con el objetivo de acompañar a los veteranos en su proceso de rehabilitación. El primer centro Beit Halojem, que ofrece actividades deportivas, espacios de recreación y tratamientos de rehabilitación fue inaugurado en Tel Aviv en 1974, después de la guerra de Iom Kipur. Actualmente, la organización tiene centros también en Jerusalem, Haifa, Beer Sheva y pronto inaugurará uno nuevo en Ashdod. Además, cuenta con 15 representaciones en todo el mundo.

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más