Itongadol.- El director ejecutivo del Fondo para los Héroes Heridos de Tzahal, Moshe Shemma, recibió a Itongadol en el Beit Halojem de Tel Aviv para conversar sobre la entidad y la problemática que aqueja a la sociedad israelí y el mundo judío como consecuencia de la Masacre del 7 de Octubre de 2023.
— Soy coronel del Ejército, en la Reserva. Dirijo el Fondo para los Veteranos Heridos de Tzahal; es decir, junto con mi equipo soy el responsable de toda la recaudación de recursos a nivel mundial. Contamos con 15 asociaciones de amigos en el mundo que recaudan dinero para nosotros; por ejemplo, en Argentina; Brasil; Uruguay; México, y con la ayuda de D’s, ahora están creando una en Chile. Eso en Sudamérica, pero también hay en los Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Australia, Francia y otros países. Antes de llegar a este cargo, fui director general de una empresa comercial. Estuve allí muchos años… Y en el Ejército, cuando era más joven -hoy, lamentablemente, ya no lo soy tanto-, estuve muchos años en la Reserva y fui comandante en Gaza: en Jabalia, Khan Yunis, Rafah… Estuve dos años en el Líbano, tanto en el servicio regular como en la Reserva. Estuve principalmente en zonas de las montañas de Chouf, al este y el norte de Beirut.
— Entonces puede entender a un soldado o lo que le sucede…
— Por supuesto. Entiendo lo que le pasa a alguien que resulta herido y a quien le mataron a un amigo. Es muy difícil cuando matan a tus amigos…
— ¿Es parte del estrés postraumático?
— Sí, también es parte del estrés postraumático… Voy a contar una historia que me pasó: en la Guerra del Líbano mataron a dos muy buenos amigos míos. Cuando me lo comunicaron, me costó mucho aceptarlo, pero en medio de una guerra estás combatiendo y no tenés tiempo para pensar en eso. ¡Y eran dos amigos que estaban conmigo en la misma habitación! Hace un mes recibí una llamada telefónica. Un muchacho llamado Alon me dice: «Hola, soy hermano de tu amigo al que mataron». Quedé tan sorprendido… Me dice: «Quiero que nos encontremos y me cuentes sobre mi hermano». Le dije: «Escuchá: han pasado 40 años». Me dice: «Lo sé, pero contame qué recordás de él». Así… Le dije: «Está bien, arreglemos una reunión». Me da su dirección… ¡y vive al lado mío! Es mi vecino…
— Habló del estrés postraumático, ¿qué es?
— El estrés postraumático es una lesión muy difícil. No siempre se detecta rápido. Ahora bien, hay quienes acuden a nosotros o al Ministerio de Defensa ya sabiendo que sufren estrés postraumático. El principal problema del estrés postraumático es que puede manifestarse incluso a los varios años… Mientras tanto no se observa, y por lo tanto, el número de casos seguirá aumentando todo el tiempo porque puede haber alguna persona herida que diga que goza de buena salud mental. Puede ser que esté herido en una pierna o una mano, da igual, pero se sienta bien mentalmente y el estrés postraumático aparezca en tres o cinco años. Es difícil saberlo… También es difícil de curar porque es un daño psicológico.
— ¿En Beit Halojem saben detectarlo?
— Hoy en día, en cada Beit Halojem hay una sección entera para el tratamiento del estrés postraumático. Y también designamos en la Organización a una directora para todo el tema del estrés postraumático. Realmente se está convirtiendo en un tema central para nosotros. No se trata solo de tratarlo, sino de gestionarlo. Por eso creamos un sistema completo dedicado exclusivamente al tema del postraumático, que actualmente se encuentra en fase de construcción. Allí acuden personas que se reúnen con psicólogos y psiquiatras. Reciben tratamiento a través de grupos de apoyo que se reúnen, salen de excursión e incluso viajan al extranjero juntos… Algunos están casados, así que también les brindamos tratamiento a sus esposas y familias. El hospital Sheba cuenta con profesionales y está teniendo mucho éxito.
— Pareciera que la gente empieza a hablar de esto… ¿No se lo quiere ver?
— Es difícil decirlo… a) La guerra no ha terminado y la gente está constantemente ocupada con eso y menos con estos temas, pero Beit Halojem o la Organización de los Héroes Heridos de Tzahal se ocupan solo de eso. Nosotros no dirigimos la guerra; eso lo hacen el gobierno, el jefe del Estado Mayor, el Ejército, el Shin Bet y el Mossad… Nosotros nos ocupamos de las consecuencias de la guerra: los heridos. Ese es el foco… El estrés postraumático es una lesión mental que desequilibra a la persona. A cada uno de manera diferente. Es algo muy individual. Nadie sufre la misma lesión. ¿Cuál es el común denominador? Que no hay equilibrio mental. Están desequilibrados. Y nuestro trabajo es devolverles el equilibrio. No se ve el problema porque reside en el cerebro, en la consciencia, en la mente, pero se ve su manifestación, cómo se manifiesta en la conducta de la persona, así que intentamos abordarlo a través de la conducta. Esa es la idea… Es una especie de respuesta mental: ¿cómo reacciona la mente a lo que vio, a lo que le pasó, a lo que experimentó, al peligro en el que estuvo? Cada uno según lo que le ocurrió…
— Hay que hablar de esto porque el mundo quiso a Israel después del 7 de Octubre, pero después de un mes, muchos ya no lo quieren más…
— Claro, lo vemos ahora en todas partes… Es imprescindible difundir información constantemente y en todos lados, pero lo que moviliza a todos los países del mundo son sus propios intereses. Ahora, Europa tiene un problema muy serio porque el islam está creciendo mucho allí, así que sus reacciones se ven guiadas o influidas por el islam que está creciendo allí. Es evidente… Realmente son incapaces de ver la verdad… Creo que en Europa hay mucha hipocresía. No en todos los países, pero sí en muchísimos. Hay países muchísimo más equilibrados e incluso hay países que apoyan a Israel y entienden la situación tal como es.

— Cuando sucedió lo del 7 de Octubre, ¿entendió lo que iba a pasar con Beit Halojem?
— Sí; «ahora necesitamos recaudar mucho más dinero para llevar a rehabilitar a estos heridos»… Se trata de dinero, pero también de programas de rehabilitación. ¿Cómo se los rehabilita? Se necesitan muchísimos programas porque cada uno es un mundo y necesita algo diferente.
— Pero sabía que podía darles una respuesta…
— Creo que los Beit Halojem dan la mejor respuesta posible. Quizá no sea total, pero es la mejor que se puede dar hoy en día.
— Pero son muchos soldados…
— Sí, entonces construimos… Preparamos más programas de rehabilitación, abrimos centros para el TEPT (trastorno de estrés postraumático)… Cada Beit Halojem tiene un centro para el TEPT… Así que verdaderamente nos organizamos rápido.
— Tomando en cuenta la Masacre del 7 de Octubre, ¿en qué momento se encuentra vuestro trabajo?
— Nuestra organización, la Organización de los Héroes Heridos de Tzahal, tiene una misión importante, en mi opinión una de las más importantes en Israel hoy en día, porque dado que la guerra lleva ya dos años y medio, y aún no ha terminado, hay muchísimos heridos y alguien tiene que cuidarlos porque después de que les dan el alta en el hospital, les queda toda la vida por delante…
— ¿Pueden recibir a tantos soldados?
— Pues bien, las cifras son muy elevadas… Solo para que se entienda cómo hemos crecido en este año y medio: antes de la guerra, nuestro presupuesto era de casi 200 millones de shekels (casi 70 millones de dólares); este año, nuestro presupuesto es de 400 millones, el doble… Antes de la guerra teníamos 50.000 heridos; ahora tenemos 70.000… Así puede entenderse la proporción… Tenemos un Beit Halojem en Beer Sheba, Haifa, Jerusalem y Tel Aviv, y en Naharia tenemos un centro de rehabilitación, pero ahora estamos abriendo el Beit Halojem de Ashdod, que es completamente nuevo. Abrirá, si D’s quiere, el 8 de octubre. ¿Por qué? Porque está muy cerca de Gaza. En la guerra del 7 de Octubre fueron heridos muchos policías, miembros del Shin Bet y soldados, y un gran número vive en esa zona.
— ¿Está conforme con lo que hicieron?
— Creo que aún queda mucho por hacer… Explicaré por qué la solución es incompleta: cada persona herida tiene su propia lesión y necesita un tratamiento diferente, por lo que es difícil dar una respuesta tan específica. Pero creo que en los Biet Halojem existe la mejor infraestructura que hay en Israel hoy. Somos el único marco donde realmente cada uno recibe lo que debe o necesita.
— ¿Cuándo se les ocurrió construir el Beit Halojem de Ashdod? ¿Después del 7 de Octubre?
— No… El Beit Halojem de Ashdod se planeó hace ya 10 años, pero después de dos años decidieron no construirlo porque dijeron: «Allí no hay heridos». Así que detuvieron la construcción… Y durante cinco años no lo construyeron porque no había demasiada necesidad. Y ahora, debido a lo sucedido en la guerra, rápidamente volvimos a llevar a arquitectos y contratistas, e inmediatamente después del 7 de Octubre nos apuramos a construir el Beit Halojem.
— ¿Empezaron desde cero?
— No, estaban los cimientos… Y en un tiempo récord de dos años y medio construimos un complejo completo en Ashdod. Son cinco edificios. Es mucho… Un edificio entero está dedicado exclusivamente a los heridos con TEPT (trastorno de) estrés postraumático, con toda una terraza para relajarse con vista al mar. Sus balcones dan al mar, para relajarse con árboles y mucho silencio y tranquilidad, y abajo, en el piso inferior, están todas las salas de tratamiento, con los psicólogos, psiquiatras, grupos de ayuda, etc… Y lo hacemos en cooperación con el hospital Sheba, que nos ayuda mucho.
— ¿Cómo es la relación con el gobierno? ¿Aporta dinero?
— Es con el Ministerio de Defensa. Ya antes de la guerra recibíamos 30 millones de shekels (más de 10millones de dólares) de ayuda. Ahora, el Ministerio de Defensa nos transfiere 150 millones de shekels (más de 50millones de dólares) por año, y no solo eso, el gobierno decidió promover la «Ley de los Beit Halojem». ¿Qué es? Ahora, mediante una ley, todos los gobiernos, incluso en el futuro, deben apoyar a los Beit Halojem. Es una ley. Ya no se trata de que si quieren dan y si no quieren, no… Somos la única organización que tiene esto.
— ¿Ustedes lo pidieron?
— Lo pedimos y luchamos por eso… Somos la única organización que el gobierno reconoce como representante de los (militares) heridos.
— ¿Por qué hoyson importantes los donantes?
— Responsabilidad. Todo judío en el mundo, o cualquiera que ame al Estado de Israel, incluso si no es judío, debe asumir la responsabilidad por lo sucedido. Punto. Lo sucedido en Israel, desde el 7 de Octubre hasta hoy, no solo está relacionado con el Estado de Israel, sino con todo el pueblo judío… De hecho, mi doctorado es en estrategia y estadística, y desde el punto de vista estratégico, creo, pienso y estoy seguro de que en estos dos años y medio, el Estado de Israel se ha fortalecido mucho. Salimos muy fortalecidos de estas guerras: destruimos a gran parte de Hamás, de Hezbollah y de las capacidades de Irán, con la ayuda de los Estados Unidos… Esas cosas tendrán un impacto estratégico durante muchos años… Solo un ejemplo: Irán. El hecho que los Estados Unidos e Israel hayan combatido tanto durante cuatro meses y destruido tantos objetivos militares y a su conducción. Creo que el programa nuclear de Irán retrocedió muchos años. No puedo decir cinco o diez, pero sí muchos. Y eso es bueno, es importante… Creo que Hezbollah en el Líbano se ha erosionado. Eso significa que muchas de sus partes han sido destruidas. También vemos eso en sus capacidades…
— Pero Israel no está de acuerdo con lo que hace Trump…
— No sé qué acuerdo firmó Trump con ellos; pero creo que es un hombre muy inteligente y no firmaría un acuerdo que no sea bueno para los Estados Unidos e Israel. Ahora, Trump dice «hasta aquí» porque ve los efectos de la guerra en la economía mundial. Lo mira globalmente, pero en cualquier caso, cualquiera sea la situación actual es mucho mejor que hace seis meses. Eso es obvio. Se da por sobreentendido. Ahora, no sé decir cuándo terminará realmente la guerra… Nadie, ni Trump ni «Bibi», lo sabe porque no se sabe qué harán los iraníes, pero creo que si hay un acuerdo que detenga su programa nuclear, entonces es un buen acuerdo. Siempre se puede argumentar que se puede lograr algo mejor, está bien, pero el enemigo de lo mejor es lo excelente y no hay nada que hacer al respecto… Mientras tanto, Israel se fortalecerá aún más, recopilará mejor información de inteligencia y tiene una gran capacidad para aprender. Israel es un país que aprende y mejora rápidamente.
— ¿Ese es el secreto?
— Ese es el secreto, sí. Cuando disparan misiles contra Israel, Israel aprende rápidamente la tecnología de esos misiles… No es un secreto y no es sorprendente… Y tampoco es un secreto que Europa le está comprando mucho armamento a Israel. ¿Por qué? Porque vieron la eficacia del armamento israelí, de la Cúpula de Hierro y del Arrow… Alemania compró el misil Arrow por miles de millones de dólares. Esto demuestra cuán importantes son las capacidades de Israel…
— ¿Cómo ve el futuro del Ejército, después de dos años de guerra?
— Mi respuesta será sorprendente y un poco diferente a la de otros porque veo las cosas desde una perspectiva estratégica. Cualquier guerra mejora a un Ejército, y especialmente al israelí porque aprende rápido. Ahora, un Ejército es un sistema completo. No es solo el Ejército, es todo el sistema de defensa: quien fabrica el Arrow, la defensa antitanque, las balas para los cañones y los cañones mismos… ¿Qué sucede en una guerra? Se prueba, se gana experiencia, así se aprende a mejorar de inmediato. A eso se lo llama «experiencia operativa» y el Ejército de Israel mejoró mucho ya en tiempos de guerra. Después de la guerra, nuestros enemigos seguirán ahí. No van a desaparecer… Ahora, la pregunta es quién piensa mejor, mejora más, aprende mejor y desarrolla mejor sus herramientas. Israel lo hace mucho mejor que todos sus enemigos y por eso ganamos por mucho esta guerra y también ganaremos la próxima…
— ¿Y cómo ve el futuro de Beit Halojem?
— Beit Halojem es de lo más sagrado que hay y una de las organizaciones más importantes del Estado de Israel porque es la que se ocupa de las consecuencias de la guerra, y por ello, cada judío del mundo debe asumir su responsabilidad. Así funciona…
— ¿Ustedes también aprenden de las guerras?
— Sí, por supuesto, obviamente… Daré un ejemplo: desarrollar nuevos programas; por ejemplo,para el TEPT. Antes no teníamos muchos programas, solo algunos pequeños, pero hoy se ha convertido en algo fundamental para nosotros, así que también estamos aprendiendo sobre esto.

