Tener un centro propio de investigación y desarrollo espacial acelera el desarrollo de satélites, sensores y sistemas de observación que luego pueden usarse en áreas como comunicaciones, agricultura, clima o seguridad.
Itongadol/Agencia AJN.- La Agencia Espacial de Israel escogió al consorcio Access to Space para establecer y operar el laboratorio nacional de investigación y desarrollo espacial (I+D), destinado a acelerar el desarrollo de tecnologías espaciales.
ImageSat International (ISI), una compañía de soluciones de inteligencia basadas en el espacio, forma parte del consorcio seleccionado y es una de las empresas clave detrás de la propuesta.
El consorcio, liderado por la empresa espacial israelí Creation Space, que incluye a destacadas instituciones académicas nacionales, entre ellas el Instituto Tecnológico de Israel (Technion) y la Universidad Ben-Gurión, recibirá aproximadamente U$D 16 millones de participación gubernamental, incluidos unos U$D 10,5 millones en subsidios, que se destinarán para el establecimiento y operación del laboratorio.
El laboratorio permitirá que las startups israelíes e instituciones académicas realicen demostraciones tecnológicas en el espacio, incluido el lanzamiento de cargas útiles experimentales a bordo de satélites que serán suministrados, integrados, lanzados y operados por ISI.
Tras confirmarse la noticia, el CEO de ISI, Noam Segal, expresó: “Estamos orgullosos de ser una parte significativa del consorcio seleccionado para impulsar el crecimiento de las capacidades espaciales de Israel y seguir desarrollando el liderazgo tecnológico israelí en el espacio’’.
‘‘Con una amplia experiencia en la entrega de soluciones satelitales de extremo a extremo —desde el diseño y desarrollo hasta la integración, el lanzamiento y las operaciones de misión— ISI está especialmente posicionada para proporcionar la infraestructura profesional necesaria para un laboratorio espacial nacional de este tipo, permitiendo que Israel y otras naciones permanezcan a la vanguardia de la tecnología espacial”, concluyó Segal.
Gracias a la creación del laboratorio espacial, el Estado judío será capaz de probar nuevas tecnologías directamente en el espacio, algo que normalmente es caro y difícil para países pequeños.
A su vez, tener un centro propio de I+D espacial acelera el desarrollo de satélites, sensores y sistemas de observación que luego pueden usarse en áreas como comunicaciones, agricultura, clima o seguridad.
De esta manera se facilita que las universidades y startups prueben ideas sin depender de agencias extranjeras. En términos estratégicos, reduce tiempos y costos y aumenta la capacidad del país para innovar por cuenta propia.
La tecnología que se probará incluye “cargas útiles experimentales”, es decir, pequeños dispositivos o instrumentos que viajan en satélites para ver cómo funcionan en condiciones reales, lo que ayuda a mejorar satélites de observación, inteligencia y monitoreo ambiental.
Para Israel, los beneficios concretos son fortalecer su industria espacial, generar empleo calificado y mantener competitividad en un sector que es clave a nivel global.

