Itongadol/Agencia AJN.- (Calcalist) Los aproximadamente 40.000 millones de shekels -NIS- (13.300 millones de dólares) adicionales que el Gobierno israelí planea transferir al sistema de defensa —lo que rompe el presupuesto estatal y actualmente atraviesa los procedimientos de aprobación legislativa y gubernamental— elevarán el presupuesto de defensa de Israel para 2026 a 184.000 millones de NIS (61.300 millones de dólares), el segundo más alto de la historia, después de los 188.000 millones de NIS (62.700 millones de dólares) de 2024.
El aumento fue acordado la semana pasada por el primer ministro Benjamín Netanyahu y el ministro de Finanzas Bezalel Smotrich, después de meses de demoras y en medio de una profunda crisis de confianza entre el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Finanzas.
El marco básico había sido acordado hace más de dos meses: el Ministerio de Finanzas transferirá inmediatamente 15.000 millones de NIS (5.000 millones de dólares), mientras que la decisión sobre otros 25.000 millones de NIS (8.300 millones de dólares) se tomará hacia finales de año. El Ministerio de Finanzas buscó garantizar que las previsiones en las que se basan las demandas de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no fueran excesivamente optimistas.
La desconfianza entre Defensa y Finanzas
Se espera que la desconfianza entre ambos ministerios continúe incluso después de que el Gobierno apruebe el aumento el próximo miércoles. El Ministerio de Finanzas considera al presupuesto de defensa un agujero negro sobre el que se perdió el control. También criticó la gestión del director general del Ministerio de Defensa, Amir Baram, y advirtió que el sistema de defensa, traumatizado por la masacre del 7 de octubre, está perdiendo el control sobre los fondos públicos y poniendo en riesgo el futuro económico del país.
El brusco cambio del Ministerio de Finanzas a la hora de responder a las demandas del sistema de defensa fue interpretado en el ámbito político como una señal de que Netanyahu y Smotrich comparten la idea de que el fortalecimiento de las FDI podría contribuir a mejorar su imagen en materia de seguridad de cara a las elecciones.
En este contexto, el sistema de defensa está desesperado por obtener financiación. En las próximas semanas, varias líneas de producción de misiles y artillería de empresas de defensa israelíes podrían detenerse debido a la falta de financiación para nuevos pedidos.
‘‘Así no funciona Esparta. Así funciona Bardak», afirmó un alto funcionario de Defensa, utilizando una expresión coloquial israelí para referirse al caos.
El dinero es necesario para reponer las reservas de municiones agotadas durante la guerra, cubrir los costos de las operaciones militares y mantener la preparación a lo largo de las fronteras de Israel.
A su vez, se espera que parte de los fondos ayude a reducir la deuda del Ministerio de Defensa con las tres principales empresas de defensa del país, estimada en 15.500 millones de NIS (5.200 millones de dólares): unos 5.500 millones de NIS (1.800 millones de dólares) con Israel Aerospace Industries (IAI), 7.000 millones de NIS (2.300 millones de dólares) con Rafael y 3.000 millones de NIS (1.000 millones de dólares) con Elbit Systems.
El Ministerio de Defensa esperaba que los directores ejecutivos de las empresas de defensa presionaran al ministro de Finanzas y al primer ministro sobre esta cuestión. Sin embargo, el intento del ministerio de presentar la deuda como ‘‘la deuda de Israel’’ fue interpretado por al menos algunas de las empresas como un intento de trasladar la responsabilidad.
‘‘Con todo el respeto, nosotros firmamos nuestros contratos con el Ministerio de Defensa y no con el Ministerio de Finanzas’’, expresó a Calcalist un alto ejecutivo de una de las empresas.
Las consecuencias de la deuda
Algunas empresas de defensa se vieron obligadas a retrasar los pagos a proveedores y subcontratistas. IAI, por ejemplo, registró un flujo de caja negativo de unos 795 millones de dólares en el segundo trimestre, frente a un flujo positivo de 170 millones de dólares un año antes, incluso cuando sus ingresos aumentaron un 35% y su cartera de pedidos alcanzó un récord de 35.000 millones de dólares.
Las empresas de defensa también intentaron convencer al Ministerio de Defensa y al Ministerio de Finanzas de que cubrieran al menos los costos financieros asociados con la deuda, estimados en unos 1.000 millones de NIS (333 millones de dólares). Esos esfuerzos no tuvieron éxito.
Un programa de adquisiciones mucho mayor
El aumento inmediato del presupuesto está destinado principalmente a apagar incendios. Pero el sistema de defensa también espera la aprobación de un programa mucho mayor de adquisiciones y desarrollo de capacidades, basado en un presupuesto plurianual adicional de entre 350.000 y 400.000 millones de NIS (116.700-133.300 millones de dólares).
Parte de ese dinero está destinado a prepararse para una posible cancelación de la ayuda de seguridad estadounidense a finales de 2028, que actualmente asciende a unos 3.800 millones de dólares anuales.
Asimismo, el acuerdo que se espera presentar al Gobierno autorizaría al sistema de defensa a asumir compromisos a largo plazo, lo que le permitiría realizar pedidos en función del presupuesto adicional a partir de 2027, con compromisos que se extenderían entre 10 y 15 años hacia el futuro.
Se trata de compromisos financieros enormes, particularmente durante un período electoral, que también comprometerán al próximo Gobierno.
Israel busca más helicópteros y armamento
El sistema de defensa advierte que nuevas demoras podrían hacer que el Estado judío pierda lugares en líneas de producción de empresas de defensa estadounidenses que ya están saturadas, frente a otros países que también están rearmándose rápidamente. La consecuencia podría ser una espera de varios años adicionales para recibir aeronaves y otros sistemas de armas.
Entre las adquisiciones que se están considerando se encuentran 12 helicópteros Apache y ocho helicópteros CH-53K, además de municiones, misiles, armas antibúnker, vehículos no tripulados para la protección de las fronteras y embarcaciones operadas a distancia.
En mayo también fue aprobada la compra de dos escuadrones de cazas adicionales, los F-15IA y F-35.
La semana pasada, Israel recibió el segundo avión cisterna que había encargado a Boeing cuatro años y medio atrás. La aeronave aterrizó en la base aérea de Nevatim.
El tiempo de espera de esa aeronave ilustra el problema más amplio que enfrenta el sistema de defensa israelí. En un mundo en el que los países están ampliando rápidamente sus capacidades militares y las líneas de producción tienen pedidos reservados con años de anticipación, el dinero por sí solo no puede resolver todos los problemas.
Israel puede estar preparándose para gastar cientos de miles de millones de NIS en defensa. Pero si las decisiones de adquisición continúan demorándose, algunos de los recursos más valiosos podrían ser precisamente aquellos que no pueden reponerse: el tiempo y la capacidad de producción.

