Itongadol/Agencia AJN.- El corredor israelí Yoel Levy, conocido en redes sociales como “The Jewish Fitness Coach”, fue recibido en la Embajada de Israel en Argentina después de completar la Media Maratón de Buenos Aires vestido de Batman, en homenaje a Ariel Bibas y a su familia, víctimas del ataque del 7 de octubre de 2023.
Levy recorrió los 21 kilómetros de la competencia porteña vestido como el superhéroe favorito de Ariel, el niño argentino-israelí que tenía cuatro años cuando fue secuestrado junto con su hermano Kfir, de nueve meses, y su madre Shiri en el kibutz Nir Oz. Los tres fueron asesinados en cautiverio tras el ataque de Hamas.
El homenaje tuvo además un significado especial por el vínculo de la familia con la Argentina. Yosi Silberman, padre de Shiri y abuelo de Ariel y Kfir, había nacido en Argentina antes de emigrar a Israel. Él y su esposa, Margit, también fueron asesinados durante el ataque del 7 de octubre.
Por ese motivo, Levy no solo utilizó el traje de Batman durante la carrera, sino que llevó en su capa una imagen de Yosi Silberman. De esta manera, el recorrido en Buenos Aires estuvo dedicado a toda la familia Bibas-Silberman y especialmente a sus raíces argentinas.
Un homenaje que recorrió el mundo
La iniciativa de Levy comenzó después del 7 de octubre y se convirtió en una forma personal de mantener viva la memoria de la familia. Desde entonces, el corredor participa en distintas carreras internacionales vestido de Batman, una elección inspirada en las imágenes de Ariel disfrazado del personaje.
Antes de llegar a Buenos Aires, Levy ya había llevado su homenaje a competencias en ciudades como Londres, Sydney, Tel Aviv, Ciudad de México y Nueva York.
“Cuando me enteré de la historia de la familia Bibas, sabía que los niños Ariel y Kfir, los secuestrados más jóvenes, amaban a Batman”, había explicado Levy. Según contó, una fotografía de Ariel vestido como el superhéroe fue lo que lo llevó a transformar sus carreras en una campaña internacional de memoria.
En Buenos Aires, completó la carrera en aproximadamente 2 horas y 13 minutos. Al llegar a la meta fue recibido por un grupo de personas que llevaba banderas de Israel y corazones naranjas, un símbolo asociado a la familia Bibas por su característico cabello rojizo.
En sus redes sociales, Levy describió la carrera como una de las más difíciles emocionalmente desde que comenzó este proyecto y explicó que esta vez no corrió solamente por Ariel y Kfir, sino por toda la familia.
“Por Yosi. Por Margit. Por Shiri. Por Ariel. Por Kfir”, escribió después de completar los 21 kilómetros.
También destacó el carácter argentino de la jornada: “Yosi nació aquí en Argentina. Hoy, en el país donde comenzó su historia, cientos de personas se unieron para asegurarse de que esta familia nunca sea olvidada”.
La recepción en la Embajada de Israel
Tras su participación en la competencia, Levy fue recibido en la Embajada de Israel en Argentina, donde se destacó el significado de su iniciativa para mantener viva la memoria de Ariel Bibas y de su familia.
La representación diplomática israelí señaló que Levy eligió correr vestido de Batman, el personaje favorito de Ariel, para llevar su recuerdo a distintas partes del mundo.
La fecha también tuvo un significado particular para la familia: Yosi Silberman, el abuelo argentino de Ariel, habría cumplido 70 años. Por eso, además de la imagen de Ariel, Levy llevó en su capa el rostro de su abuelo durante la carrera.
“Gracias, Yoel, por llevar sus nombres por el mundo y transformar cada carrera en memoria”, expresó la Embajada de Israel en Argentina.
El homenaje en Buenos Aires tuvo así un componente especialmente simbólico: Levy llevó los nombres de la familia Bibas-Silberman a la ciudad donde nació Yosi, mientras cientos de corredores y espectadores acompañaron su llegada con banderas israelíes y símbolos en recuerdo de las víctimas.
Una carrera para no olvidar
Levy explicó que su objetivo no es solamente completar carreras, sino utilizar la atención que genera el traje de Batman para contar la historia de la familia a personas que quizás no la conocen.
En una entrevista con LA NACION antes de la carrera, señaló que su intención es que el homenaje trascienda las diferencias políticas o religiosas y se concentre en la memoria de las víctimas. “No hace falta ser judío, israelí, religioso ni tener una opinión política concreta para comprender la importancia de recordar a una familia y reconocer su humanidad”, sostuvo.
Su llegada a Buenos Aires fue, en ese sentido, una de las etapas más significativas de su recorrido. No solo porque la carrera se disputó en el país donde nació Yosi Silberman, sino porque convirtió una competencia deportiva multitudinaria en un nuevo espacio para mantener presentes los nombres de una familia argentino-israelí que quedó marcada para siempre por el ataque del 7 de octubre.

