Itongadol/Agencia AJN.- Por primera vez, investigadores del Centro Médico Sheba y de la Universidad de Tel Aviv cultivaron organoides de riñón humano (un cultivo sintético de órganos en 3D) a partir de células madre en el laboratorio, imitando el desarrollo renal fetal.
El riñón creció y se desarrolló durante meses, lo que permitió a los investigadores observar el desarrollo del órgano en tiempo real, aislar genes que provocan defectos congénitos, desarrollar nuevos tratamientos en el campo de la medicina regenerativa y evaluar la toxicidad de los fármacos durante el embarazo en riñones fetales.
El modelo actual ha madurado y se ha mantenido estable durante más de medio año. Los organoides renales anteriores que imitaban el desarrollo se descompusieron en cuatro semanas. Esto permite la investigación a largo plazo y las pruebas médicas en modelos renales.
Además, es el organoide renal más puro jamás desarrollado, sin contaminación cruzada derivada del desarrollo de células madre.
El nuevo organoide solo expresa células renales, lo que permite realizar experimentos de causa y efecto claros.
El estudio pionero fue dirigido por el Prof. Benjamin Dekel, irector de la Unidad de Nefrología Pediátrica y del Instituto de Investigación de Células Madre del Hospital Infantil Safra del Centro Médico Sheba y Director del Centro Sagol de Medicina Regenerativa de la Universidad de Tel Aviv.
El estudio se publicó en la prestigiosa revista médica The EMBO Journal.

“Anteriormente, se podían cultivar organoides (cultivos tridimensionales similares a órganos) mediante la producción de células madre genéricas y su clasificación en riñones. Sin embargo, después de aproximadamente un mes, el riñón en cultivo murió y el proceso tuvo que reiniciarse. Hace aproximadamente una década, mi grupo de investigación logró aislar por primera vez las células madre de tejido renal humano, responsables del crecimiento del órgano en desarrollo. Ahora hemos logrado, por primera vez, cultivar un riñón humano en forma de organoide a partir de células madre específicas del riñón, en paralelo con el proceso de maduración uterina que ocurre hasta la semana 34 del embarazo”, destacó Dekel.
Los investigadores cultivan organoides en condiciones de laboratorio para estudiar órganos de maneras que no son posibles en humanos, pero los organoides derivados de células madre pluripotentes a menudo contienen células no deseadas, ajenas al órgano en estudio, que contaminan los datos experimentales.
El organoide del profesor Dekel se desarrolló a partir de células madre de tejido renal de forma limpia, ya que estas células madre se diferencian exclusivamente en tejido renal.

