Itongadol/Agencia AJN.- El embajador de Israel en Argentina, Eyal Sela, destacó el regreso del cuerpo del sargento Ran Gvili, el último rehén israelí en la Franja de Gaza, tras casi 843 días desde que fue secuestrado durante el brutal ataque terrorista del 7 de octubre de 2023 perpetrado por Hamás. En un video difundido públicamente, el embajador de Israel en Argentina se retiró el pin amarillo que llevaba en su ropa, un símbolo que desde el 7 de octubre representa la lucha por el regreso de los rehenes secuestrados por Hamás y el reclamo permanente por su liberación. El gesto marcó el cierre de ese capítulo, tras la devolución desde Gaza del último rehén.
“843 días después del 7 de octubre, este fatal día en que la agrupación terrorista Hamás masacró, violó y capturó inocentes israelíes, estamos llevando el último de ellos que estaba en Gaza, Ran Gvili, de vuelta a su casa”, afirmó el embajador en un comunicado difundido tras la repatriación de los restos del joven policía.
“Todos están devueltos, los vivos a sus familias, los muertos a su entierro. Así que nos da mucha emoción que ellos están de vuelta”, agregó, resaltando el significado colectivo de este momento para el pueblo israelí.
El regreso de los restos de Gvili, quien murió defendiendo el kibutz Alumim y cuyo cuerpo fue llevado a Gaza tras los combates, marca el cierre de la dolorosa etapa de rehenes tras los ataques que desataron la guerra con Hamás hace más de dos años. Su recuperación fue confirmada por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y por las autoridades policiales después de un operativo dirigido en un cementerio de Gaza City, en el norte de la Franja.
Con la identificación y repatriación de Gvili, todos los rehenes que permanecían en Gaza —tanto vivos como fallecidos— han sido retornados a Israel, poniendo fin a uno de los capítulos más sensibles de los últimos años.
La declaración del embajador en Buenos Aires se suma a las palabras de autoridades israelíes que valoraron el momento como un cierre simbólico, doloroso pero necesario, de una etapa marcada por el sufrimiento de las familias de los rehenes y de toda la sociedad israelí, al tiempo que abre un nuevo capítulo en los esfuerzos por estabilizar el conflicto y avanzar en el proceso de alto el fuego.

