Miles de personas se reunieron hoy domingo en Bengasi para los funerales de los manifestantes muertos durante la violenta represión llevada adelante por las fuerzas de seguridad libias.
Según aseguró la organización Human Rights Watch, la violencia ya dejó al menos 200 muertos en cuatro días de enfrentamientos entre los sectores de la oposición y las fuerzas de seguridad.
Las fuerzas libias dispararon con ametralladoras durante una marcha en la oriental ciudad de Benghazi.
Las protestas, las perores en las cuatro décadas de mandato del líder libio Muammar Gaddhfi, se desataron inspiradas por las revueltas populares en Egipto y Túnez, pero se encontró con una respuesta feroz.
"Una masacre se llevó a cabo anoche", dijo uno de los residentes de Bengasi, que no quiso ser identificado.
El testigo confirmó que las fuerzas de seguridad habían utilizado armas pesadas, y aseguró que “muchos soldados y policías se han unido a los manifestantes".
Otro residente de Bengasi, ubicada a unos 1.000 kilómetros al este de la capital Trípoli, dijo que "unos 100.000 manifestantes se dirigen ahora a un cementerio para enterrar a decenas de mártires".
Según informó el diario Haaretz en su sitio web, la sede en Nueva York del organismo Human Rights Watch dijo que cerca de 90 personas murieron el sábado durante los enfrentamientos en Bengasi y pueblos de los alrededores.
Los analistas dicen que Libia es poco probable por el momento que Gadafi será derrocado por los disturbios.
El gobierno libio no ha publicado ninguna cifra de bajas.
En tanto cerca de 50 líderes religiosos musulmanes hicieron un llamado para detener la matanza.
GB
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