Itongadol/Agencia AJN.- La administración del presidente Donald Trump notificó al Congreso que destinará más de US$206 millones para financiar la propuesta Fuerza Internacional de Estabilización (ISF) que Washington prevé desplegar en Gaza, en el marco de su plan para poner fin a la guerra y avanzar en la reconstrucción del enclave.
Según dos notificaciones fechadas el 30 de julio y obtenidas por Reuters, el Departamento de Estado informó al Congreso que asignará US$200 millones para equipamiento, infraestructura, vehículos y costos operativos de la ISF. Otros US$6 millones serán destinados a reacondicionar vehículos blindados estadounidenses para apoyar las operaciones de la fuerza.
Las notificaciones fueron enviadas a los principales comités del Congreso encargados de las asignaciones presupuestarias y de asuntos exteriores y no habían sido reportadas previamente.
Se trata del primer financiamiento concreto aportado por Estados Unidos para la fuerza internacional y constituye una señal de que la administración Trump busca avanzar con su plan para Gaza, pese a que tanto Israel como Hamás se han resistido a las condiciones necesarias para ponerlo en marcha.
«Las ISF liderarán las operaciones de seguridad, apoyarán la desmilitarización integral y permitirán la entrega segura de ayuda humanitaria y materiales para la reconstrucción en Gaza», señala una de las notificaciones. El documento aclara, sin embargo, que la composición definitiva de la fuerza todavía se encuentra en negociación.
Por el momento, la administración estadounidense no informó cuánto dinero será necesario en total para financiar la ISF.
Trump creó una Junta de Paz para supervisar su ambicioso proyecto destinado a poner fin a la guerra en Gaza y reconstruir el territorio devastado por el conflicto.
El plan contempla el despliegue de la ISF en Gaza para garantizar la seguridad de las zonas una vez que las fuerzas israelíes se retiren. La fuerza también tendría entre sus tareas entrenar a nuevos cuerpos de policía palestinos, facilitar la distribución de ayuda humanitaria y contribuir al proceso de desarme de Hamás.
Hamás aceptó el 30 de julio el plan de desarme impulsado por la Junta de Paz, pero el proceso quedó estancado después de que Israel rechazara públicamente la propuesta.
En los últimos días, el enviado de Trump y su yerno, Jared Kushner, mantuvo reuniones con funcionarios de Hamás el domingo y con dirigentes israelíes el lunes en Jerusalem, aunque las conversaciones concluyeron sin un avance decisivo.
Un funcionario de la Junta de Paz afirmó que las últimas dos semanas estuvieron marcadas por «avances significativos» y señaló que, como consecuencia, el organismo buscó obtener nuevos compromisos de financiamiento.
Según el funcionario, parte de los fondos serán destinados a la construcción de una base para las fuerzas internacionales dentro de Gaza, además de otros proyectos vinculados con la reconstrucción.
Los países miembros de la iniciativa habían comprometido inicialmente unos US$17.000 millones para las tareas de reconstrucción de Gaza. Sin embargo, hasta el momento solo una pequeña fracción de esos fondos fue efectivamente entregada.

