Durante la infección, el VIH se disemina por el cuerpo humano multiplicándose e incorporando su ADN en las células sanas del huésped. Los tratamientos antirretrovirales trabajan para bloquear esta replicación celular en varios pasos, pero no consiguen destruir las células infectadas.
Según detalla la investigación, publicada en la revista ‘AIDS Research & Therapy’, el virus del sida traspasa parte de su ADN a las células del huésped, pero en la cantidad justa para no alterar la genómica de la célula y evitar que se destruya, rompiendo la cadena de replicación.
En este sentido, el equipo dirigido por el profesor Abraham Loyter ha desarrollado en su laboratorio un péptido, al que han llamado ‘mix’, que puede penetrar en las células infectadas estimulando la actividad de la integrasa viral.
La estimulación de este componente deriva en un incremento del ADN viral dentro de la célula, lo que hace que ésta entre en "modo pánico" y se autodestruya, explica el director del estudio. No obstante, y a pesar del éxito de su experimento, el doctor Loyster subraya que "sólo se trata de un estudio preliminar".
"Hasta ahora sólo hemos conseguido curar el sida en las pequeñas bandejas del laboratorio, pero se abre una nueva vía apasionante en la búsqueda de un tratamiento que logre erradicar esta enfermedad global y pandémica", señala.

