El ministro del interior francés Brice Hortefeu expresó “horror y tristeza” luego de la última profanación. El alcalde de Marmande apuntó a negadores del Holocausto que pintaron las palabras “mentiras”, “sionismo”, “intereses” y el signo del dólar, “$”, en rojo en el monumento que lleva los nombres de campos de concentración nazi.
Hortefeux dijo que los anti-semitas “claramente apuntaban a la memoria de los deportados y la comunidad judía francesa. Estoy más que nunca determinado a combatir contra el racismo y toda forma de extremismo”.
Las declaraciones oficiales denunciaron que la nueva ola no ha terminado. La semana pasada,
Hace tres semanas, se destruyeron 27 tumbas en el cementerio judío Wolfisheim, cerca de Estrasburgo.
Más recientemente, se descubrieron esvásticas nazis y slogans anti-semitas en las paredes de la sinagoga Etz Chaim en Melun, en el centro de Francia. En enero, alrededor de 30 sepulcros fueron destrozados, incluyendo 18 pintadas con esvásticas y 13 revueltas, y escribieron la frase alemana “juden raus” (judíos afuera) en una de las tumbas.
El año pasado, el reporte anual de anti-semitismo reportó un aumento del 75% en incidentes en el 2008.
Parte del incremento se le atribuyó la campaña de
En el 2008, hubo alrededor de 490.000 judíos viviendo en Francia, según una investigación del profesor Sergio Della Pergola del Instituto de Planeamiento de

