El mejor indicio de ello era hoy, martes, la noticia difundida por la prensa de que la próxima semana se instalará en la zona un equipo de funcionarios de Estados Unidos para negociar con representantes de las dos partes la aplicación del plan de paz.
En apariencia, la muerte anoche de un colono israelí en un ataque palestino armado cuando iba en su coche por una carretera entre las ciudades de Ramala y Naplusa, no ha de interferir en los nuevos esfuerzos de la diplomacia internacional para desbloquear el proceso de paz, paralizado desde hace más de dos años.
En el ataque resultaron heridos de gravedad una hija del colono muerto, de seis años, y otro pasajero, de 25, al que había recogido en la carretera. Los atacantes abandonaron sus armas y huyeron.
En Tulkarem, soldados israelíes hirieron a dos palestinos, según fuentes de esa ciudad del norte de Cisjordania, cuando se disponían a apresar a un «terrorista buscado». Otro, de la Yihad Islámica, A-Nur Yaber, fue arrestado esta madrugada en la zona de Hebrón.
Los funcionarios con la misión de «acompañar» a israelíes y palestinos hasta «la línea de partida» llegarán el próximo fin de semana con el secretario norteamericano de Estado, Colin Powell, quien tiene previsto entrevistarse con los primeros ministros de Israel, Ariel Sharón, y de la ANP, Majmud Abas (Abu Mazen), a fin de poner en práctica la «hoja de ruta».
El plan del Cuarteto, fundado hace un año en Madrid e integrado por EEUU, la Unión Europea, Rusia y la ONU, prevé el cese de la violencia por parte de la resistencia palestina, la retirada militar israelí de las zonas bajo jurisdicción de la ANP, y la creación en Gaza y Cisjordania, este año, de un Estado palestino con fronteras provisionales; las definitivas serán negociadas hasta 2005.
Ese equipo se encargará de negociar los plazos para el cumplimiento simultáneo de las obligaciones que el plan de paz propone a cada una de las partes para reanudar las negociaciones.
El Gobierno israelí ha presentado 15 reservas y exigencias antes de aprobar oficialmente la «hoja de ruta», y fuentes del entorno de Sharón afirmaron que el plan, entregado por EEUU a ambas partes el pasado jueves, puede ser modificado aún.
En cambio, fuentes palestinas en la ciudad cisjordana de Ramala, donde tiene su sede el primer ministro Abu Mazen, decían hoy que el jefe del nuevo Gobierno «presiona» a Washington para que exija a Israel la aprobación de la «hoja de ruta» tal como se formuló.
Sharón, según fuentes del Gobierno, podría reunirse la próxima semana, tras la visita de Powell, con su colega palestino, con quien -a diferencia del presidente Yaser Arafat- está dispuesto a entablar las negociaciones de paz de acuerdo con ese plan.
Según el jefe de las Fuerzas Armadas de Israel, general Moshé Yaalón, el principal adversario de Abu Mazen es Arafat y no los extremistas islámicos, que se oponen a su Gobierno, como se afirma.
Una de las condiciones «sine qua non» de Sharón es que los organismos de seguridad de la ANP, conducidos por su ministro para Asuntos de Seguridad, el coronel Mohamed Dajlán, sofoquen la «Intifada», el alzamiento independentista contra Israel y la ocupación militar, que lleva más de dos años y medio.
Esas facciones -la Resistencia Islámica (HAMAS), la Yihad Islámica y las Brigadas de los Mártires de la mezquita de Al Aqsa, así como otros grupos disidentes- repudian a Abu Mazen como «agente de EEUU e Israel», y se niegan a deponer las armas.
Funcionarios del movimiento Al Fatah, al que están afiliadas esas «Brigadas», informaron de que «en los días venideros» sus representantes se reunirán con los de Abu Mazen para concertar un alto el fuego que posibilite reanudar las negociaciones con Israel.
Fuentes próximas a Dajlán, ex jefe del Servicio de Seguridad Preventiva en Gaza, desmintieron que vaya a reunirse con el ministro israelí de Defensa, Shaúl Mofaz, según informó la prensa local.
338
anterior

