Itongadol/Agencia AJN.- Tras recibir una actualización de seguridad del primer ministro Benjamin Netanyahu, el líder de la oposición, Yair Lapid, cuestionó las declaraciones realizadas por el jefe del gobierno sobre un posible intento de los enemigos de Israel de atacar el país antes de las elecciones y sostuvo que las cuestiones de seguridad no deben convertirse en parte de la campaña electoral.
“No hay razón para poner al público en pánico”, afirmó Lapid después del encuentro con Netanyahu, en una declaración publicada en sus redes sociales.
El líder opositor sostuvo que “las amenazas de seguridad son algo que debe manejarse de manera profesional y responsable” y agregó: “La seguridad de Israel y las bases de las Fuerzas de Defensa de Israel no son el escenario para videos electorales”.
Lapid también aseguró que las próximas elecciones se celebrarán en la fecha prevista. “En cualquier caso, las elecciones se celebrarán a tiempo y nadie tiene una excusa para interrumpirlas”, afirmó.
El encuentro tuvo lugar después de que Netanyahu advirtiera que existen indicios de que los enemigos de Israel podrían intentar atacar al país antes de los comicios. Durante una visita a la base aérea de Tel Nof, el primer ministro había declarado: “Hay señales de que, de cara a las elecciones, nuestros enemigos intentarán atacarnos”.
Netanyahu acompañó esa advertencia con un mensaje dirigido a quienes pudieran intentar llevar adelante un ataque: “No se metan con nosotros. Nuestro largo brazo llegará hasta ustedes en cualquier lugar y en cualquier momento”. El primer ministro no especificó públicamente a qué enemigos se refería ni brindó detalles sobre la naturaleza de la amenaza.
A raíz de esas declaraciones, Lapid había solicitado inicialmente una actualización urgente de seguridad. Posteriormente reclamó que Netanyahu convocara una reunión conjunta con ambos dirigentes, el jefe del Shin Bet, David Zini, y el presidente de la Comisión Electoral Central y vicepresidente de la Corte Suprema, Noam Sohlberg.
Según Lapid, el objetivo de ese encuentro sería “garantizar que todos estén actualizados y coordinados de cara a las elecciones”.
La controversia se produce en un contexto de creciente actividad política en torno a la seguridad nacional, con las elecciones previstas para el próximo mes. La advertencia pública de Netanyahu generó además cuestionamientos de otros sectores de la oposición.
El partido Yashar, encabezado por Gadi Eisenkot, había presentado previamente una denuncia ante la Comisión Electoral Central y exigido el retiro de las imágenes de Netanyahu durante su visita a la base aérea de Tel Nof. El partido sostuvo que la utilización de imágenes tomadas en una instalación militar podía infringir las normas de propaganda electoral que regulan el uso de recursos públicos durante la campaña.
En paralelo, Lapid había mantenido antes de su encuentro con Netanyahu una consulta con el ex primer ministro Naftali Bennett. Ambos destacaron la necesidad de abordar lo que describieron como un déficit de aproximadamente 20.000 soldados en las Fuerzas de Defensa de Israel y cuestionaron la negativa del gobierno a ampliar el reclutamiento a todos los sectores de la sociedad.
La reunión entre Netanyahu y Lapid permitió así al líder opositor recibir la actualización de seguridad solicitada, aunque sus declaraciones posteriores reflejaron diferencias sobre la manera en que el gobierno comunicó públicamente la existencia de una posible amenaza previa a las elecciones.
“After security briefing, Lapid takes jab at Netanyahu: Security and bases ‘not the setting for election videos’”

