Itongadol/Agencia AJN.- El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, cuestionó públicamente al líder del partido Los Demócratas, Yair Golan, por no condenar el documental israelí “NAZA”, que generó una fuerte controversia en el país por sus acusaciones sobre las operaciones militares israelíes en Gaza.
“¡Qué vergüenza! Yair Golan, socio de Gadi Eisenkot y Liberman, no condena la película que difama a nuestros heroicos combatientes”, escribió Netanyahu en una publicación difundida en sus redes sociales.
El mensaje del primer ministro se suma a la creciente disputa política en torno a “NAZA”, dirigido por los cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor. El documental sostiene, entre otras cuestiones, que sistemas de inteligencia artificial y vigilancia digital fueron utilizados por las Fuerzas de Defensa de Israel para seleccionar objetivos durante la guerra en Gaza.
La película recibió un premio del jurado en el Festival Internacional de Cine de Venecia y posteriormente fue respaldada públicamente por Hamas, que pidió a la Corte Penal Internacional, organismos de la ONU y organizaciones de derechos humanos utilizar sus testimonios en investigaciones contra Israel.
Las acusaciones presentadas en “NAZA” fueron rechazadas por Israel y por las Fuerzas de Defensa de Israel. El ejército israelí sostiene que sus procedimientos de selección de objetivos incluyen autorización humana y evaluaciones de necesidad militar, proporcionalidad y posibles daños a civiles.
La polémica también alcanzó a otros dirigentes políticos israelíes. El ex jefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, a quien Netanyahu mencionó en su publicación, calificó previamente al documental como “una imagen distorsionada y unilateral” que perjudica a Israel.
Golan, también ex jefe del Estado Mayor adjunto de las Fuerzas de Defensa de Israel, fue cuestionado por Netanyahu específicamente por no haber condenado la producción.
La referencia del primer ministro a Eisenkot y Liberman se produce además en el contexto de los acuerdos políticos entre sectores de la oposición israelí de cara a las próximas elecciones. Netanyahu utiliza así la controversia alrededor de “NAZA” para cuestionar las posiciones de sus principales rivales políticos.

