Itongadol/Agencia AJN.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evitó pronunciarse sobre las recientes sanciones impulsadas por el Reino Unido, Francia, Canadá y otros países contra los asentamientos israelíes en Cisjordania y afirmó que hablará tanto con Israel como con los gobiernos que adoptaron las medidas para conocer sus motivos.
Consultado por un periodista sobre las decisiones de los distintos países occidentales, Trump señaló que mantendrá conversaciones con las partes involucradas antes de fijar una posición sobre las sanciones.
“Hablaré con Israel, hablaré con ellos y averiguaré cuál es su postura”, afirmó el mandatario estadounidense. “Entiendo exactamente lo que está pasando, pero quiero averiguar por qué, de repente, ha sucedido esto”, agregó.
Trump fue consultado específicamente sobre si Estados Unidos se opone a las sanciones, pero no brindó una respuesta directa y optó por señalar que primero buscará conocer los argumentos de los gobiernos que decidieron avanzar contra los asentamientos.
Las declaraciones del presidente estadounidense se producen en medio de un creciente enfrentamiento diplomático entre Israel y varios gobiernos occidentales por la política de asentamientos en Cisjordania. El Reino Unido anunció una prohibición a la importación de bienes provenientes de asentamientos y nuevas sanciones contra personas y empresas vinculadas con su expansión, mientras que Francia, Canadá y otros países anunciaron medidas similares o expresaron su intención de avanzar en esa dirección.
La decisión británica fue acompañada además por un cambio en la posición oficial de Londres, que ahora considera ilegal la ocupación israelí de los territorios palestinos. El gobierno de Reino Unido también anunció que sancionará a compañías e individuos que, según sus autoridades, faciliten o financien la expansión de los asentamientos.
En paralelo, Israel respondió con medidas diplomáticas contra Gran Bretaña, entre ellas el cierre del consulado británico en Jerusalem Este y restricciones de entrada para ciudadanos británicos. La escalada profundizó las diferencias entre Jerusalem y varios de sus aliados occidentales.
La postura de Trump adquiere especial relevancia debido a su estrecha relación con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y a que Washington hasta el momento no anunció sanciones similares contra los asentamientos. De hecho, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, se limitó a señalar que los países involucrados toman sus propias decisiones y expresó que la administración Trump busca evitar un aumento de la violencia y las tensiones en Cisjordania.
La Casa Blanca tampoco acompañó las críticas públicas formuladas por el embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, contra las medidas británicas, según reportes recientes. Washington mantiene así una posición cautelosa frente a una disputa que amenaza con profundizar las diferencias entre Israel y varios gobiernos occidentales.
La controversia también sumó el respaldo de ocho países de mayoría musulmana —Qatar, Turquía, Egipto, Indonesia, Jordania, Pakistán, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos— a las sanciones británicas. En una declaración conjunta, los gobiernos expresaron su expectativa de que la decisión de Londres impulse a otros países a adoptar medidas similares contra organizaciones e individuos vinculados con los asentamientos.
En este contexto, Trump optó por no confirmar si Washington respaldará o rechazará las sanciones y anticipó conversaciones con Netanyahu y con los gobiernos que impulsaron las medidas. El resultado de esos contactos podría determinar si Estados Unidos mantiene su actual posición de cautela o adopta una postura más definida frente a la creciente presión internacional sobre la política israelí en Cisjordania.

