Itongadol/Agencia AJN.- Intel amplió las responsabilidades de su centro de investigación y desarrollo en Israel en el diseño de su próxima generación de procesadores para servidores, al presentar la arquitectura Diamond Rapids, que servirá como base para los futuros procesadores Xeon destinados a centros de datos.
La compañía presentó la nueva arquitectura durante la conferencia Hot Chips, en Silicon Valley, y destacó el trabajo realizado bajo el liderazgo de sus equipos de ingeniería en Israel. Los nuevos procesadores podrán incorporar hasta 256 núcleos y estarán diseñados para responder a la creciente demanda de capacidad informática en los centros de datos, impulsada en buena medida por el desarrollo de la inteligencia artificial.
Aunque las unidades de procesamiento gráfico (GPU) se convirtieron en componentes fundamentales para entrenar modelos de inteligencia artificial, las unidades centrales de procesamiento (CPU) continúan siendo necesarias para ejecutar modelos y gestionar otras tareas dentro de los centros de datos. El crecimiento de los llamados agentes autónomos de IA también podría incrementar la demanda de capacidad de procesamiento.
De desarrollar núcleos a diseñar unidades completas
El desarrollo de Diamond Rapids representa una ampliación significativa del papel del centro de I+D (investigación y desarrollo) de Intel en Israel.
Hasta ahora, los equipos israelíes habían participado principalmente en el desarrollo del núcleo de rendimiento de los procesadores Xeon para servidores. Con Diamond Rapids, la compañía les otorgó una responsabilidad mucho mayor: diseñar unidades completas de procesamiento que forman parte de la arquitectura del nuevo chip.
La arquitectura estará compuesta por cuatro unidades modulares denominadas CBB (Computer Building Block), desarrolladas bajo el liderazgo del centro israelí. Cada una puede incorporar hasta 64 núcleos y está diseñada para funcionar como parte de un único clúster de procesamiento, con acceso consistente a la memoria.
El diseño modular permitirá además adaptar los procesadores a distintas configuraciones de servidores.
“Durante años desarrollamos arquitecturas completas para procesadores de computadoras personales en Israel, mientras que en el mundo de los servidores nos concentramos principalmente en desarrollar el núcleo de rendimiento del procesador”, explicó Eran Shifer, Intel Fellow de Arquitectura SoC.
“En Diamond Rapids recibimos responsabilidades más amplias. Tomamos las capacidades que desarrollamos en Israel en materia de rendimiento y eficiencia energética, las ampliamos para trabajar con un número significativamente mayor de núcleos y construimos una unidad de computación completa alrededor de ellas para la próxima generación de Xeon”, agregó.
La experiencia adquirida con Lunar Lake
Según Intel, el cambio fue posible después del trabajo realizado por los equipos israelíes en los procesadores Lunar Lake para computadoras portátiles, donde lograron avances en rendimiento y eficiencia energética.
La compañía decidió posteriormente aplicar esa experiencia al mercado de servidores y ampliar las responsabilidades del equipo israelí.
El desafío implicó pasar del diseño de un núcleo individual a una arquitectura de mayor escala, que requiere coordinar numerosos componentes dentro de una estructura física mucho más compleja.
“Esta transición nos obligó a afrontar una nueva escala, una estructura tridimensional y una complejidad de sistema mucho mayor que la requerida para desarrollar únicamente el núcleo del procesador”, señaló Shifer.
También desarrollaron sistemas de seguridad
Los equipos israelíes también participaron en el desarrollo de mecanismos destinados a proteger la información procesada por los nuevos servidores.
Uno de los desafíos consistió en permitir que Diamond Rapids trabajara con cantidades mayores de memoria sin incrementar la exposición potencial de información sensible.
“El desafío era ampliar la memoria sin ampliar el área de exposición de la información”, explicó Boaz Tamir, director sénior de Tecnologías de Seguridad de Plataformas de I+D.
De acuerdo con Intel, los ingenieros en Israel adaptaron mecanismos de protección a la nueva arquitectura para mantener la información aislada y cifrada cuando se almacena en memoria adicional conectada al servidor.
También desarrollaron un mecanismo que permite verificar que un servidor está funcionando dentro de un entorno protegido antes de transferirle información sensible.
La presentación de Diamond Rapids representa así un nuevo paso en la participación de Israel dentro del desarrollo de tecnologías centrales de Intel, al pasar de una función centrada principalmente en núcleos de procesadores a asumir responsabilidades sobre unidades completas de computación y sistemas de seguridad para la próxima generación de servidores.

