Ya finalizada la ceremonia de clausura y con los regresos solamente por delante, podemos confirmar que después de muchos meses de ilusiones y desilusión, de incertidumbre, de miedos y resiliencia, de muchas dudas y luego de aferrarnos a las certezas se disputaron las 22° Macabeadas Mundiales en Israel.
Más allá de las medallas, de la performance deportiva y de balances que habrá tiempo para hacer, hoy nos atraviesa una inmensa emoción de poder haber terminado un evento que nos obligó a redoblar constantemente nuestros esfuerzos, nuestra constancia, nuestros objetivos y a reinventarnos una y otra vez.
Cuando hablamos de nosotros, no nos referimos solo al equipo de voluntarios y profesionales de la Federación, sino y principalmente a todos los deportistas y cuerpos técnicos, a las familias que confiaron, que siguieron entrenando y que nunca bajaron los brazos ante las malas noticias, que siempre abundan y pudieron tener su viaje soñado.
Israel siempre nos conmueve, nos hace sentir en casa, nos renueva de energía y nos llena el alma.
Después del 7 de octubre y asumiendo que el antisemitismo está instalado en la sociedad a nivel mundial, entendimos que nuestro mayor desafío es seguir viviendo como judíos, seguir haciendo nuestras actividades, en nuestras instituciones sean educativas, sociales y/o deportivas.
Hoy nos convocó Israel, el Estado que nació para impedir otro holocausto y hoy lucha por su existencia, diciendo «More than ever». Lo escuchamos, lo entendimos, lo asumimos, lo transmitimos y hoy, podemos confirmar que el mensaje llegó.
Hoy, 272 personas dijeron más que nunca hay que estar acá y acá estuvimos. Algunos/as jugando, otros trabajando profesional y otros voluntariamente, pero todos decidimos estar acá, en Israel.
Nuestro agradecimiento es total y nuestro orgullo es inmenso.
Mañana comenzarán los regresos a casa para terminar formalmente la Macabeadas, pero hoy sentimos la felicidad del deber cumplido.
Lo soñamos, nos reinventamos, lo trabajamos y nuestro mayor deseo es que quede guardado en los 272 corazones.
¡Am Israel Jai!
¡Jazak Veematz!

