Itongadol/Agencia AJN.- Israel conmemoró el Día del Recuerdo del Holocausto con su acto central en Yad Vashem, realizado bajo estrictas medidas de seguridad y en formato pregrabado, sin público presente en el marco de la tregua con Irán.
Como parte de la conmemoración, la municipalidad de la ciudad proyectó una estrella amarilla y velas conmemorativas sobre las murallas de la Ciudad Vieja y el Puente de las Cuerdas, junto a las frases “Recordar” y “Nunca olvidaremos” en hebreo. Según las autoridades locales, cerca de 6.900 sobrevivientes del Holocausto residen actualmente en la capital israelí.
El alcalde de Jerusalem, Moshe Lion, destacó que la ciudad “inclina su cabeza y se une en memoria de los seis millones de judíos asesinados”, al tiempo que subrayó el compromiso de acompañar a los sobrevivientes “cada día”, tanto en el plano físico como emocional.
El acto central se llevó a cabo en Yad Vashem, bajo estrictas medidas de seguridad y en formato pregrabado, sin público presente. La ceremonia, cuyo lema fue “La familia judía en el Holocausto”, incluyó discursos oficiales y el encendido de seis antorchas en memoria de las víctimas.
Durante su intervención, el primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó que Israel garantizará que no haya “un segundo Holocausto” y sostuvo que el país pasó de ser un pueblo indefenso a un Estado fuerte y soberano capaz de defenderse.
“Por la responsabilidad que tengo como primer ministro, prometí que no habrá un segundo Holocausto. Este año, cumplimos esa promesa”, señaló.
Netanyahu vinculó esa afirmación con el actual contexto regional, al destacar las operaciones militares contra Irán y sus aliados. Aseguró que, junto a Estados Unidos, Israel infligió “uno de los golpes más significativos” al régimen iraní, debilitando su infraestructura militar y su influencia en la región.
En ese sentido, advirtió que, de no haberse actuado, instalaciones clave del programa iraní podrían haber quedado asociadas en el futuro a tragedias históricas como los campos de exterminio nazis.
El mandatario también cuestionó a Europa, al afirmar que “está perdiendo el control de su identidad y sus valores”, y sostuvo que Israel no solo se defiende a sí mismo, sino que también cumple un rol en la protección del mundo occidental.
Por su parte, el presidente Isaac Herzog centró su discurso en la necesidad de unidad interna y en los peligros de la polarización social. “No surgimos de las cenizas para consumirnos en la discordia”, advirtió.
Herzog también hizo referencia al aumento del antisemitismo a nivel global y llamó a los líderes internacionales a adoptar medidas concretas para enfrentarlo.
La ceremonia incluyó además testimonios y homenajes a sobrevivientes, quienes encendieron seis antorchas en representación de los seis millones de judíos asesinados durante el Holocausto, en un acto que fue transmitido a todo el país en el marco de las restricciones de seguridad vigentes.

