Itongadol/Agencia AJN.- Líderes de la oposición israelí acusaron al primer ministro Benjamin Netanyahu de no haber cumplido los objetivos de la guerra tras el anuncio del alto el fuego con Irán, y de haber “engañado” a la opinión pública, aunque algunos respaldaron posteriormente su decisión de iniciar conversaciones directas con el Líbano para el desarme de Hezbollah.
El ex primer ministro Naftali Bennett, principal rival político de Netanyahu de cara a las próximas elecciones, sostuvo que los objetivos del conflicto estaban claramente definidos y no fueron alcanzados antes de la tregua.
“Los objetivos eran claros: el desmantelamiento completo y permanente del programa nuclear, del terrorismo regional y del sistema de misiles, y la retirada de 460 kilos de uranio enriquecido del territorio iraní”, afirmó. “La campaña será juzgada únicamente por el cumplimiento de estos objetivos, porque el fracaso dejará a Israel frente a un Irán más vengativo y decidido”.
Bennett también cuestionó duramente al gobierno: “La razón por la que muchos se sienten decepcionados es que el liderazgo nos vendió ilusiones. El gobierno no nos dijo la verdad”.

En la misma línea, el ex jefe del Estado Mayor y líder político Gadi Eisenkot señaló que Netanyahu no logró traducir los logros militares en un acuerdo político.
Por su parte, el líder del partido Demócratas, Yair Golan, sostuvo que el primer ministro debería haber reconocido el fracaso de su estrategia y renunciado. “En lugar de eso, lo que vimos fue a un vendedor hábil y un estratega fallido, armado con medias verdades y mentiras”, afirmó.
El jefe de la oposición, Yair Lapid, fue aún más contundente al calificar el acuerdo como “uno de los mayores desastres políticos de la historia de Israel”, y aseguró que el país no participó en las decisiones clave sobre su seguridad. “Netanyahu fracasó política y estratégicamente, y no cumplió ninguno de los objetivos que él mismo fijó”, agregó.
En tanto, el líder de Avigdor Liberman advirtió que Israel no puede dar por finalizada la guerra sin un resultado decisivo.
Apoyo a negociaciones con Líbano
Pese a las críticas, algunos dirigentes opositores respaldaron el anuncio de Netanyahu de avanzar en negociaciones directas con el Líbano para alcanzar un acuerdo de alto el fuego y el desarme de Hezbollah.
Golan celebró la iniciativa y agradeció al presidente estadounidense Donald Trump por impulsar el proceso: “La realidad vuelve a demostrar que los acuerdos políticos son el camino para lograr una verdadera seguridad”.
Eisenkot también apoyó la medida y afirmó que el gobierno debe aprovechar los logros militares para alcanzar un acuerdo que garantice el desmantelamiento completo de Hezbollah y devuelva la plena autoridad al Estado libanés.
Respuesta del gobierno
Desde el oficialismo, las críticas de la oposición fueron rechazadas con dureza. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, afirmó que la guerra aún no ha terminado y que sus objetivos todavía pueden alcanzarse.
“Los líderes de la oposición demuestran una vez más que están obsesionados con el Estado y compiten por ver quién debilita más a Israel”, sostuvo.
El ministro de Educación, Yoav Kisch, acusó a la oposición de difundir mensajes derrotistas, mientras que el ministro de Cultura y Deporte, Miki Zohar, cuestionó su idoneidad para gobernar.
Lapid respondió a estas críticas señalando que “el verdadero populismo es ir a la guerra, no cumplir ninguno de sus objetivos y luego culpar a quienes lo señalan”.
La fuerte confrontación política se da en un momento clave, marcado por el alto el fuego con Irán y el inicio de contactos diplomáticos con el Líbano, en un escenario aún cargado de incertidumbre sobre la evolución del conflicto en la región.
Fuente: The Jerusalem Post

