Itongadol/Agencia AJN.- Un grupo de activistas antisionistas realizó una polémica representación pública en Washington, cerca de la Casa Blanca, que reproduce el antiguo mito antisemita conocido como “libelo de sangre”, según muestran videos difundidos por los propios participantes en redes sociales.
El “libelo de sangre” es una conspiración antisemita que circula desde hace siglos y que acusa falsamente a los judíos de asesinar niños no judíos para utilizar su sangre en rituales religiosos. Este mito ha sido históricamente utilizado para justificar persecuciones y violencia masiva contra comunidades judías.
En la escena montada en la capital estadounidense, varios actores sentados alrededor de una mesa aparecen usando máscaras del financista Jeffrey Epstein, del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y del presidente estadounidense Donald Trump.
En los videos difundidos por los organizadores, los participantes simulan despedazar y devorar un bebé falso cubierto de sangre artificial, además de beber un líquido rojo en copas de vino.
Durante la representación, los actores llevan banderas de Israel y una bandera israelí también aparece extendida sobre la mesa frente al personaje que porta la máscara de Epstein.
Sobre la mesa se exhiben carteles con frases como “élite satánica” y “plan mundial sionista”, además de un supuesto “menú” que menciona una “cena de goyim”. En otro cartel se acusa a “Israel satánico” de realizar robo de órganos.
El supuesto menú incluye descripciones provocadoras como “especial de canibalismo” con “intestinos de bebé desmembrados” y un plato principal descrito como “cientos de jóvenes violadas”. También aparece una imagen enmarcada de Satanás dentro de la escenografía.
La acción se llevó a cabo sobre Pennsylvania Avenue, una de las avenidas más importantes de Washington y cercana a la Casa Blanca.
Los videos fueron difundidos por los activistas antisionistas Hazami Barmada y Atefeh Rokhvand, quienes ya habían realizado una representación similar en la ciudad en noviembre del año pasado.
En una de las grabaciones publicadas en redes sociales, Barmada afirma que la intervención busca “exponer los vínculos de Epstein con el establishment sionista”.
Barmada figura como graduada de la Universidad de Harvard y exintegrante del personal de Naciones Unidas, según su perfil en LinkedIn.
En los últimos años, organizaciones y expertos en antisemitismo han advertido que ciertos sectores del activismo antisionista han reutilizado estereotipos históricos antijudíos, trasladando esas acusaciones hacia Israel o el sionismo.
En ese contexto, también se han difundido acusaciones infundadas sobre un supuesto tráfico de órganos por parte de Israel, una narrativa que investigadores consideran una reedición moderna de viejos mitos antisemitas.
Casos similares han aparecido recientemente en ámbitos académicos. A finales del año pasado, un investigador universitario en el Reino Unido fue criticado por enseñar a sus estudiantes una versión del libelo de sangre durante una conferencia.
Fuente: The Times of Israel

