Itongadol/Agencia AJN.- Israel reveló que al comienzo de la actual guerra con Irán, expertos en explosivos de la Policía de Jerusalem debieron desactivar una ojiva de misil que había caído muy cerca de la muralla de la Ciudad Vieja y que poseía una bomba de racimo, cuya característica es la dispersión radial y generalizada de municiones explosivas, y sustancias inflamables.
Por orden del Comando del Frente Interno de las Fuerzas de Defensa de Israel, la Ciudad Vieja y los lugares sagrados que contiene, como el Muro Occidental, las mezquitas y el Santo Sepulcro, están cerrados para feligreses y visitantes, excepto sus residentes.
Evidentemente, al régimen iraní no le importa destruir importantes sitios históricos y religiosos judíos, cristianos o musulmanes, incluso durante el Ramadán.

