Según estas fuentes, los dos hombres –que acompañaban a trabajadores palestinos– se detuvieron en el arcén de una carretera, cerca del asentamiento de Pne Hefer, para beber un café, cuando un grupo de soldados abrieron fuego contra ellos al pensar que se trataba de activistas palestinos.
Uno de los vigilantes resultó mortalmente herido por estos disparos, y su compañero, que fue a rescatarle, también perdió la vida cuando un helicóptero de asalto disparó un misil.
Los trabajadores palestinos avisaron de los sucedido a su jefe y el Ejército israelí comprendió entonces el error que había cometido, lamentó lo sucedido, y anunció la apertura de una investigación sobre las circunstancias del drama.
Según la radio pública israelí, los soldados israelíes desplegados en el sector estaban en estado de alerta por informaciones sobre proyectos de atentados palestinos.

