Un juez argentino pidió el viernes a la Interpol el arresto de cuatro iraníes, entre ellos un ex ministro de Inteligencia y Seguridad, en relación con el ataque contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en Buenos Aires, en el que murieron 85 personas y 200 resultaron heridas.
La decisión del magistrado provocó el enfado del gobierno iraní, que negó haber participado en el atentado y amenazó con tomar «medidas apropiadas» si Argentina no pide disculpas por las acusaciones.
Un alto funcionario del gobierno iraní, que pidió el anonimato, dijo que el encargado de negocios en Argentina, Mohammad Ali Tabatabaei, fue llamado a Teherán para consultas sobre el conflicto.
La fuente señaló que Irán aún no ha decidido si Tabatabaei sería retirado permanentemente de Buenos Aires.
Otra fuente del gobierno declaró el martes que Irán estaba considerando reducir o incluso romper relaciones diplomáticas con Argentina a raíz de las acusaciones sobre el atentado.
«Hacemos un fuerte llamado al gobierno argentino a tomar una posición transparente y rechazar el veredicto», dijo el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Hamid Reza Asefi, citado el martes por la agencia de noticias oficial iraní IRNA.
Irán retiró su embajador de Buenos Aires poco tiempo después del ataque, en señal de protesta por haber sido acusado por el gobierno argentino, pero aún mantiene una misión allí.
Fte CNN

