El prosecretario primero de
"El país está así dividido pero sin embargo Israel siempre demuestra que es una nación sumamente democrática. No sé como serán los hechos pero por ahí la primera minoría no sea la que forme el gobierno”, sostuvo el dirigente del Bloque Unido Religioso, partido que ganó las últimas elecciones en
A la hora de explicar el crecimiento del partido Israel Beiteinu, que lidera Avigdor Lieberman, Saiegh lo vinculó con "la inmigración rusa", ya que se calcula que más de un millón de rusos se instaló en Israel.
Para el directivo de
En torno a la clara derrota del Laborismo y la posición en la cual quedó el actual ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, tras el operativo militar en Gaza, Saiegh dijo: "No pienso que haya caído Avodá sino que levantó el Likud, mientras que la ortodoxia no creció en proporción a la cantidad de ortodoxos.”
Consultado sobre sus expectativas en torno a la decisión del presidente Shimón Peres afirmó que "el peor escenario es que tenga que hacer nuevas elecciones y el mejor que hagan un gobierno de pared a pared. ¿Cómo es un gobierno de pared a pared? Que nos pregunten a nosotros como hicimos el gobierno en
Por su parte, el ex presidente de AMIA, Mario Gorenstein, señaló a esta agencia que “el sorpresivo cuarto lugar de Avoda en las elecciones israelíes, tiene que ver con la coyuntura de seguridad que se está viviendo hoy en Israel y que muchas veces, primó por sobre la ideología de los ciudadanos”. Al respecto destacó que “muchos habitantes de los pueblos que sufren los ataques y que se encuentran cerca de la zona de conflicto, que anteriormente se inclinaban por el progresismo, votaron por opciones de derecha”.
Afirmó además que “si bien Ehud Barak fue reconocido por el muy aceptable trabajo técnico al frente del ministerio de Defensa, sin embargo no tenía una imagen simpática y lo suficientemente carismática para el común de la población”.
Respecto del crecimiento de la ortodoxia y el particular caso de Lieberman en Israel, el dirigente comunitario de Avodá Argentina finalizó considerando que “la ortodoxia religiosa, por razones lógicas suele acercarse a los sectores políticos de derecha”. Agregó que “la posición ortodoxa es la más pragmática de todas las posiciones y muchas veces se mide en términos extorsivos, a los cuales la actual canciller no está dispuesta a ceder”.
Pablo Reisman, secretario general de Avodá y vocal de AMIA, advirtió que la caída del laborismo en las elecciones de Israel “ya estaba prevista.”
No obstante, el dirigente indicó que la elección de Avodá "fue mejor (de lo que se estimaba) porque en un principio no se pensaba que se iba a llegar a 10 diputados" y se alcanzó los 13 escaños.
Reisman reconoció que el resultado no deja ser "lamentable" porque se perdió la primacía y el liderazgo que tuvo dentro del Estado. Los fundadores del Estado, los padres del Estado son de Avodá", recordó.
"No se puede entender al electorado israelí, aunque no soy quien para justificar esto que pasa, pero si la derecha va a tomar el poder no va a ser bueno va a ser una marcha atrás en el proceso de paz", advirtió.
Respecto del futuro inmediato Reisman señaló que "El mejor escenario sería que se pudiera hacer una colación con los principales partidos sin que intervenga la extrema derecha. Lo peor sería que la extrema derecha se una en un gobierno. Podrían reiniciarse las hostilidades y seguir los ataques con misiles.”
Finalmente, el dirigente consideró que los partidos religiosos "no han crecido, incluso han perdido votos", pero señaló que Israel Beiteinu es "una extrema derecha muy dura con religiosos muy peligrosos".
Arnoldo Szwarcberg, presidente del Likud en Argentina, consideró, por su parte que el “panorama ideal sería que las fuerzas políticas que obtuvieron la minoría en las elecciones accedan a la convocatoria de Benjamín Netanyahu de formar una coalición de gobierno bajo su dirección.”
Sin embargo aclaró que “con lo que expresó en las urnas la población israelí, en ciudades importantes como Jerusalem o Sderot, cabe la posibilidad de que, en las negociaciones, se pueda formar un gobierno de unidad bajo la dirección de Netanyahu pero unido a las distintas fuerzas políticas.”
En torno al panorama que dejaron planteadas estas elecciones, Szwarcberg estimó que “habría que replantearse los conceptos de derecha e izquierda en Israel, ya que hay muchos partidos que en algunos aspectos como la economía o la seguridad, se asimilan a la derecha tradicional pero en otros, como en la religión, se acercan a la izquierda histórica.”
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