Itongadol/Agencia AJN.- Durante una conferencia del Instituto de Política y Estrategia realizada en la Universidad Reichman, Itzik Gvili, padre del sargento mayor de la Policía de Israel Rani Gvili, reconstruyó públicamente los últimos momentos de combate de su hijo, caído durante el ataque del 7 de octubre mientras defendía el kibutz Alumim.
El testimonio fue escuchado por Shay Har-Zvi, director del equipo de Estrategia Internacional del Foro de Familias de Rehenes y responsable del área internacional y de Medio Oriente del instituto académico. Según explicó Gvili, la familia logró conocer la secuencia final de los hechos gracias a los relatos de policías y soldados que combatieron junto a Rani aquella mañana.
De acuerdo con esa reconstrucción, el sargento mayor Gvili enfrentó durante horas a 122 terroristas que habían rodeado el kibutz Alumim, en una acción que su padre describió como un acto de valentía extrema en defensa de los civiles de la zona.
En su exposición, Itzik Gvili también compartió el contenido de la última llamada telefónica que Rani mantuvo con su hermano mayor, Omri, en pleno combate. Según relató, Omri intentó comunicarse con él y Rani respondió que no podía hablar porque se encontraba en medio de un enfrentamiento armado, aunque aclaró que había resultado herido en un brazo y una pierna y que se encontraba consciente.
Minutos después, una segunda llamada marcó el final del contacto. “Me dijo que se estaban acercando y que lo dejara”, relató su padre ante el auditorio. Fue la última vez que la familia tuvo noticias directas de Rani.
Desde el 7 de octubre, la familia Gvili espera desde hace 830 días el regreso del sargento mayor. Según recordó su padre, Rani había prometido a su hermano que volvería, una promesa que, afirmó, sigue vigente y debe ser cumplida.
“Rani salió a protegernos a todos”, concluyó Itzik Gvili. “Ahora es nuestra responsabilidad no abandonarlo”.

