Itongadol/Agencia AJN.- Rusia lanzó un nuevo ataque masivo contra Ucrania con misiles y drones, que dejó al menos cuatro personas muertas y provocó daños significativos en la infraestructura energética del país, profundizando la presión sobre el sistema eléctrico en pleno invierno.
Según informaron autoridades ucranianas, el bombardeo incluyó decenas de misiles y cientos de drones, y afectó múltiples regiones. En la zona oriental de Járkov, cuatro personas murieron tras el impacto contra un centro logístico postal, mientras que otras seis resultaron heridas. Equipos de emergencia trabajaron durante horas entre los escombros, en medio de temperaturas bajo cero y cortes de electricidad.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, afirmó que “varios cientos de miles de hogares” quedaron sin suministro eléctrico en zonas cercanas a Kiev y volvió a reclamar a los aliados occidentales un refuerzo urgente de los sistemas de defensa aérea. “El mundo puede responder a este terrorismo ruso con nuevos paquetes de asistencia para Ucrania”, escribió en redes sociales, al advertir que Moscú intenta utilizar el frío como herramienta de guerra.
La principal empresa energética del país, DTEK, confirmó que una de sus centrales eléctricas fue alcanzada, en lo que representa el octavo ataque de este tipo desde octubre. Desde el inicio de la invasión rusa en 2022, las instalaciones de la compañía habrían sido atacadas en más de 220 ocasiones, según el operador.
En Kiev y su área metropolitana, las autoridades aplicaron cortes de energía de emergencia tras el ataque. Periodistas constataron que comercios funcionaban parcialmente gracias a generadores, mientras hospitales y servicios esenciales operaban con restricciones.
En la ciudad de Járkov, un dron de largo alcance impactó contra una instalación médica infantil, provocando un incendio, aunque sin víctimas. También se registraron daños en edificios residenciales, hospitales y un jardín de infantes en la ciudad portuaria de Odesa, donde al menos cinco personas resultaron heridas en ataques consecutivos.
La Fuerza Aérea ucraniana informó que el ataque incluyó 25 misiles y 293 drones. Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso reconoció los bombardeos, aunque sostuvo que los objetivos eran instalaciones militares.
El ataque se produce en un contexto de creciente tensión, luego de que Rusia utilizara recientemente un misil balístico de capacidad nuclear, lo que generó fuertes críticas de Estados Unidos y otros aliados de Ucrania. Moscú aseguró que ese lanzamiento fue una respuesta a un supuesto intento ucraniano de atacar una residencia del presidente Vladimir Putin, versión que Kiev negó y que Washington calificó de inverosímil.
En paralelo, Ucrania intensificó sus propios ataques con drones de largo alcance. Autoridades rusas informaron que una planta de fabricación de drones en la región de Rostov fue alcanzada, lo que obligó a declarar el estado de emergencia local.

