Itongadol.- El flamante presidente de la Organización Sionista Argentina (OSA), Federico Nemetsky, que asumió el cargo este lunes, afirmó en diálogo con ItonGadol que considera este paso como ‘‘una continuidad de lo que pasó los últimos cuatro años’’.
‘‘Lo que tiene de bueno esta renovación es que no es solamente una renovación de autoridades, sino que es una reafirmación de ideas y de rumbo, porque en el planteo que se le hizo a todos los factores, a todos los movimientos, implicaba la idea de continuidad férrea, o sea esto de la gestión, esto implica una continuidad y se plantea de esa manera, y el apoyo que se pide no es solamente para una conformación de la comisión, sino también para esas ideas en el desarrollo hacia el futuro’’, agregó.
-¿Qué significa para vos asumir esta responsabilidad?
-Nosotros planteamos este paso como una continuidad de lo que pasó los últimos cuatro años y lo tomo exactamente como seguir en el mismo sentido, en el mismo camino, pero con una responsabilidad diferente. Es un enorme orgullo y una enorme alegría poder encabezar esta institución que tanto queremos y por la que tanto hemos estado trabajando junto con los compañeros y compañeras de la Comisión Directiva, pero ahora toca desde otro lado. En el sentido de poder seguir con lo que estuvo correcto, que creemos que son muchas cosas, cambiar lo que haya que cambiar y seguir para delante.
-Sos un hombre joven, la OSA siempre fue un lugar de mucho ruido político, con grandes frustraciones, grandes desaciertos, algún acierto habrá habido, pero lo que se llama la mala prensa de una institución que realmente no brillaba. ¿Qué crees que pasó en los últimos años para poder realmente revertir la imagen de una institución que aparte tuvo que estar a la altura de los acontecimientos?
-En principio creo que acá hay una clave y es una conversación que tuvimos con Demián Stratievsky, diría la primera vez que tomamos un café cuando nos conocimos, y que fue el planteo y la idea de que la OSA, o la mesa de la OSA, hoy, o en ese momento pero aún hoy, requiere de que todos los integrantes puedan sacarse la camiseta de sus movimientos y sus partidos y sentarse con la camiseta de la OSA puesta, pensando en el bienestar y en el éxito de la institución y no usar la mesa para tener discusiones interpartidarias. Eso lo hablamos el primer día, cuando nos conocimos en nuestra primera reunión ya que estábamos compartiendo cuáles eran nuestras visiones de la OSA.

-Aclaramos que vienen de dos espacios políticos diferentes.
-Sí, y supuestamente opuestos. Nadie sabía si iba a funcionar. De hecho no sabíamos, había muchas certezas de que Demián iba a ser el presidente y había alguna certeza un poco más vaga de que yo podría ser el secretario general. Y en esa charla, ese café, en Malabia y Córdoba, en un café que hay, salió este tema y creo que fue una de las claves. La OSA requiere, siendo la casa de muchísimos movimientos y factores diferentes con intereses contrapuestos, que los miembros que se sienten en la mesa dejen su camiseta en casa y cuando se sientan en la mesa de la OSA, piensen por y para la OSA.
-¿Cuál era tu historia comunitaria y política antes de llegar a la OSA?
-Yo me formé de todas las formas posibles en el movimiento masortí, fue desde el jardín hasta que terminé en la escuela primaria, fui a los grupos y fui madrij. Toda la historia comunitaria inicial mía fue en Bialik Devoto, en el Movimiento Conservador. Después seguí haciendo algunas cosas después de que terminé mi hadrajá y toda mi relación con Bialik dentro del Movimiento Conservador, en Noam, en Marón y en diferentes espacios que tiene el Movimiento, y después terminé en un espacio político mucho más cercano a mi ideal, yo soy una persona quizás un poco extraña, desde muy pequeño tengo ideas políticas bastante claras, y empecé a trabajar en un proyecto del espacio universitario de Betar, a partir de ahí llego al Likud, y ahí arrancó toda la construcción.
-Hay nombres propios dando vueltas, como el de Gabriel Gorenstein, estamos uniendo ese tipo de gente que conocemos comunitariamente.
-Exactamente, Gabriel es la persona a la cual yo sigo y la cual me va guiando y me va acompañando en el camino, puedo definirlo claramente como mi padrino político, una persona que yo aprecio mucho.
-Aclaremos para quien no sabe que el presidente de la Organización Sionista Mundial, Yaakov Hagoel, tiene el mismo color político que vos, que creo que no tiene por qué ver, pero hay una coincidencia ahí.
-Igualmente, acá vale la pena remarcar la figura de Yaakov, que en los últimos cuatro años, yo puedo dar fe, aunque el presidente de la federación no haya sido de su movimiento, siempre estuvo dispuesto y siempre tuvo las mejores de las voluntades, y la realidad es que yo tengo una relación muy buena con él, más allá de que compartamos espacio político. Estoy ansioso por ver cómo se desarrolla esa relación ahora que me toca ejercer este cargo.
-¿Y cómo fue la relación, mientras vos eras Secretario General, lo poco o lo mucho que han podido coincidir, trabajar o compartir un pequeño ejercicio en la práctica de la relación? Porque estamos hablando de la Organización Sionista Mundial y la Organización Sionista Argentina.
-Nosotros somos y nos consideramos y pretendemos que nos consideren como los socios naturales de la Organización Sionista Mundial para cualquier tipo de acción en Argentina. La realidad es que, lamentablemente por los hechos de los últimos dos años, tuvimos muchísimos encuentros y muchísima necesidad de interactuar más de lo habitual, digo por la realidad que nos tocó como pueblo y como instituciones, y siempre fue positivo, siempre fue provechoso, siempre fue mirando hacia el futuro y sabiendo, al menos de nuestro lado, que contábamos con el apoyo, que no es poco.

-La Organización Sionista, antes de la guerra, empezó a tener un protagonismo o una presencia comunitaria y extracomunitaria muy importante. Habrá llevado algún debate, porque se habla de decisiones política. ¿Te acordás cómo fue el proceso? ¿Cómo se vivió ese cambio? Porque había que tener coraje, valentía y responsabilidad también.
-Al principio de la primera cadencia, hace unos cuatro años más o menos, uno de los objetivos que nos propusimos o que surgió era volver a llevar la institución a ese espacio comunitario que alguna vez tuvo. Entendiendo que ese iba a ser un proceso largo, un proceso que había que hacer de manera inteligente y que no se podía hacer a la fuerza, a los golpes. Uno no puede reinstalar una voz, como vos decías, a los golpes, sino que hay que lograr que esa voz sea aceptada por la comunidad. Y en ese sentido lo pensamos para que sea, justamente, paso a paso, poco a poco, y que se vaya dando de manera natural. Vale la pena remarcar que para que esto pueda darse y para que la voz no sea solo política, también influyó la incorporación de una directora ejecutiva, que es Déborah Gendin. Porque nosotros podemos tener excelente voluntad política, pero necesitamos a alguien que ejecute y que lleve a la práctica todo lo que surge y lo que sucede dentro de la institución, y creemos que la incorporación de una directora fue un éxito.
-¿Cómo fue la convivencia con la DAIA? ¿Con la gestión anterior y con la actual?
-Una persona muy querida, que también me guía a lo largo de este recorrido comunitario, me dijo claramente que espacio que no se ocupa, o espacio que se deja, es ocupado por otro. Y si vamos a lo que conversamos hace unos minutos en relación al espacio de la OSA en la comunidad, cuando quizás la OSA se retrajo un poquito, otras instituciones naturalmente, y no lo digo de manera negativa, sino que suceden de manera natural, fueron ocupando algunos de estos espacios cedidos. Obviamente que al intentar recuperarlo se generan estas fricciones, pero lo entendemos como algo de la praxis política normal y natural, valga la redundancia, dentro del funcionamiento de una comunidad tan dinámica y tan activa como la nuestra. Entendemos que se van a cruzar intereses y a veces tocará pelear por ellos, y eso tal vez implique una discusión con alguna institución que es otra de nuestras pares como instituciones centrales de la comunidad. Lo entendemos, lo asumimos, nunca es personal, siempre es en pos de defender la institución que nos toca conducir.
-Vas a coincidir que la marca, la Organización Sionista Argentina, los lamentables actos respecto al 7 de octubre, ha dejado un sello, una marca, un espacio, un lugar en el cual nadie duda y creo que no se vuelve para atrás.
-Una de las cosas positivas de nuestra comunidad es que tiene, aunque sea en la teoría, roles comunitarios diferenciados. No hay dudas que todo lo relacionado al 7 de octubre entra en la órbita de la OSA y así lo entendimos y así lo defendimos en cada espacio que estuvimos. Nosotros desde un primer momento, esto siempre lo cuenta Gabriela Glazman, ex representante del Cono Sur de la Organización Sionista Mundial, el mismo día 7 en su casa, nosotros ya estábamos pensando en la primera movilización, fue natural y no hay dudas y así lo asumimos y cuando quizás estuvieron estos intereses entrecruzados tuvimos que defender la posición y lo hicimos.
-Ustedes tuvieron la convicción de que era la OSA quien tenía que hacer ese acto. No sé si era algo natural, cualquier dirigente podría haber pensado que le correspondía a la AMIA, la DAIA o a la Embajada. ¿Por qué tuvieron esa convicción?
-Porque nosotros realmente lo entendimos como que esto era algo que nos correspondía a nosotros, lo entendimos así desde el minuto cero. Yo me desperté el 7 de octubre a las 4 de la mañana porque tenía que tomarme un avión. Tenía un casamiento en Mendoza, entonces yo me desperté muy temprano, más temprano que todos los que estaban acá en Buenos Aires y yo ya me enteré de todo a esa hora. Ahí empezó una vorágine, encima yo me tenía que subir a un avión e iba a estar casi dos horas sin conexión en el momento cumbre de que sucediera esta cosa. Entonces, siempre lo hablamos con Demián, durante el vuelo yo empecé a escribirle por WhatsApp, no le llegaba, no había conexión. Cuando aterricé había casi 70 mensajes de ideas y cosas que teníamos que hacer desde ese momento en adelante. Y ahí empezó todo. Para nosotros era natural y era obvio y en ese sentido lo hicimos.
-¿Crees que vas a ser un presidente que va a poder sostener el término, no sé si lo ganado, lo adquirido, adquirido por favor en el buen sentido de la palabra, de lo merecido, de lo que se logró? ¿Crees que vas a poder ser un presidente que va a poder seguir frenar la parada frente a algún embate político comunitario que lo intentó y claramente ustedes preservaron el espacio?
-Lo que tiene de bueno esta renovación es que no es solamente una renovación de autoridades, sino que es una reafirmación de ideas y de rumbo, porque en el planteo que se le hizo a todos los factores, a todos los movimientos, al momento de pedirle su apoyo, implicaba la idea de continuidad férrea, o sea esto de la gestión, esto implica una continuidad y se plantea de esa manera, y el apoyo que se pide no es solamente para una conformación de la comisión, sino también para esas ideas en el desarrollo hacia el futuro, entonces en primer lugar creemos que si todos los movimientos apoyaron esta idea, como así fue por suerte, también apoyan la posición de la OSA lograda, apoyan todo o gran parte de lo que se viene haciendo y van a ser socios en esta «defensa de la parada», si es necesario hacerla. Yo en lo personal soy una persona que si hay que poner el pecho habrá que ponerlo, yo no tengo ningún tipo de problema con eso.
-No es pecho, acá no estamos hablando de personalidad.
-Bueno, en ese sentido yo me siento muy cómodo, no tengo conflictos con eso, siempre la vía de la conciliación es la vía correcta, según mi forma de verlo, ojalá no sea necesario.
-Vos decís que quienes comparten la comisión directiva o el trabajo interno, es como una garantía más allá de las tensiones políticas del día a día, pero garantiza un poco la continuidad, pero a veces el embate viene de afuera, las miserias comunitarias, los hielos comunitarios, los protagonismos comunitarios, de una tarea realizada y un espacio ganado. ¿Quiénes van a acompañarte a partir de hoy?
-Eso está claro y cuando yo hago referencia a la comisión me refiero a que no va a ser cuestión del presidente, sino que la institución entiendo y pretendo que, entre muchas comillas, «banque la parada» cuando sea el momento de hacerlo y cuando así lo requiera. Las miserias comunitarias existen y yo ya dije en otra oportunidad que prefiero una comunidad peladora a causa de una gran actividad que una comunidad tranquila y en silencio porque no pasa nada. Si hay mucha actividad, ojalá no sean miserias, si hay movimiento y eso genera roces, prefiero eso siempre, una comunidad activa y dinámica. Si genera roces veremos qué hacemos.
-¿Qué significa para el presidente de la OSA tener un presidente mundial del Likud como Hagoel?
-Para mí es una tranquilidad. Yo doy fe que Yaakov no solamente apoya a los propios sino que él apoya al movimiento y a la idea sionista del mundo. En el caso particular lo que tiene de positivo es que yo no necesito a partir de ahora generar una relación con el presidente de la OSM, eso ya está hecho. Tengo una relación muy linda y positiva con Hagoel. Podemos ganar todos, podemos beneficiarnos mutuamente todos. Cuando yo me refiero a una sociedad natural es positiva no solamente para la OSA sino que es positiva para todos. Todo lo que la OSM pretende hacer en una comunidad y en un país, nosotros estamos dispuestos y abiertos para poder ejecutarlos.
-Desde tu mirada, ¿cómo ves a la comunidad?
-Voy a volver a una respuesta que di antes. Nuestra comunidad es una comunidad muy activa e hiper institucionalizada, si podemos decirlo de alguna forma. Existen muchos espacios políticos comunitarios que interactúan día a día, y yo insisto en que prefiero que sea una comunidad caótica, con intrigas y discusiones internas a causa de la sobre actividad, a que tengamos una comunidad en la que no pasa nada. Si no pasa nada es que no tiene vida, yo prefiero siempre estar al filo de la silla peleando y discutiendo por algo que tenga que ver con la diaria comunitaria, a que haya un silencio de radio y que nadie sepa lo que está sucediendo. Creo que tenemos una comunidad de las más lindas que existen. Tuve la oportunidad de viajar bastante y encontrarme con gente de muchos lugares, y la verdad es que realmente la forma en la que nosotros podemos unir nuestro judaísmo y no solo desde una perspectiva religiosa, sino comunitaria, creo que no hay muchos casos en el mundo como este.
-Los movimientos observantes, llamados normalmente ortodoxos, están teniendo una gran presencia en la política comunitaria, obvio la AMIA es el mejor ejemplo y lo vimos en la íntima elección de la DAIA donde han jugado muy fuerte. ¿La OSA vive las mismas realidades políticas por parte de los observantes?
-Nosotros el trabajo que hicimos cuando empezamos a plantear esta idea de continuidad y cambio de gestión, que me lleva a este momento de asumir la presidencia, fue sentarnos con cada uno de los movimientos que integran la OSA, uno por uno, para explicarles, y eso incluye también a los movimientos más observantes. Yo puedo dar fe de que jamás hubo una intencionalidad negativa por parte de ninguno de ellos y que el planteo de apoyar la idea de continuidad y de todo lo que estuvimos conversando hasta ahora, desde mi perspectiva fue muy positivo. La OSA hoy en día está integrada por todos los movimientos del mundo sionista argentino, incluyendo a los movimientos observantes, en completa armonía y sin ningún tipo de problema. Quizás, la OSA sea una isla en este caso, no lo sé. La OSA definitivamente es un espacio en el cual convivimos y no existe ninguna amenaza, no lo veo de esa manera.
-¿Cómo le explicamos a los periodistas y a los políticos qué significa que la OSA tiene nuevo presidente? ¿Cómo podemos explicarles qué va a ocurrir?
-Lo importante acá es comprender cuál es la función de la OSA y qué es lo que hace la OSA como un actor comunitario argentino. Me gusta considerar específicamente eso. La OSA es un actor comunitario, un miembro activo de la comunidad. Nosotros representamos el ideal sionista en el país, el ideal sionista en toda su amplitud. Lo que hacemos institucionalmente es difundir en este país las ideas desarrolladas por todos los pensadores que vos ya conocés y de los que podemos hablar más adelante en profundidad. Esa difusión la hacemos para los miembros de la comunidad y también para la sociedad en general, para todo el que esté interesado en conocer qué es el sionismo. Creo que después de los últimos dos años ese rol de contarle a la sociedad e incluso de contarnos a nosotros mismos como comunidad de qué se trata todo esto, se revitaliza. Creo que uno de los objetivos de los últimos dos años pero especialmente a partir de hoy, es, lamentablemente, volver a explicarle a la sociedad y a la gente, a la calle, qué es el sionismo, por qué es nuestro derecho y de qué hablamos cuando hablamos de sionismo. No hablamos de lo que la gran mayoría cree.
-¿No les temblará el pulso a la hora de hacer una crítica por el mal uso del sionismo? O por una acción directa contra el sionismo, ya que la OSA tiene su posición firme.
-Nosotros somos un actor político también y como actor político tenemos una posición estricta en la cual a lo largo de los últimos años, vos habrás podido acceder a nuestras comunicaciones, la forma en la que nosotros nos expresamos es de manera contundente cuando creemos que ciertas cuestiones son vulneradas en detrimento de nuestra misión. Nosotros tenemos una misión clara y cuando algún actor social o del espacio que sea ataca lo que nosotros creemos, vamos a estar ahí para defenderlo.
-En la última asunción de diputados y senadores en el Congreso observamos a una funcionaria, que está procesada, volver con la expresión ‘‘Desde el río hasta el mar’’. La DAIA sacó su firme reclamo ante eso, pero resulta que mucho no se habló del tema. En respuesta, la señora salió a decir nuevamente lo mismo. ¿Qué pensás al respecto?
-Creo que la DAIA accionó de la manera en la que corresponde accionar. De la misma manera nosotros nos expresamos públicamente en relación a esta cuestión. Creo que en este caso puntual hay algo que va más allá de esta señora o de cualquier otro diputado o personaje que asuma un cargo electivo. Tiene que ver con la distorsión total de los roles, las funciones y los mensajes. Lo paradójico que resulta jurar un cargo electivo en la República Argentina en relación a lo que sucede en otro lugar o en otros conflictos a nivel global. Creo que esa es una crítica que debería hacer la sociedad en su conjunto. Uno vota a cualquier persona para que defienda los intereses locales y lo que sucede en nuestro país, yo no sé bien cómo encuentra esta señora la relación entre la asunción y la frase ‘‘Desde el río hasta el mar’’. Esa idea es un eufemismo de la desaparición completa del Estado de Israel. Y ahí volvemos a la pregunta anterior que me hiciste. Eso es algo que atenta de manera directa contra nuestro ideal y nuestro mensaje, contra nuestra razón de ser institucional. Y nosotros vamos a estar ahí marcando la cancha. Nosotros decimos claramente, la OSA se opone, critica y condena ese tipo de actitudes. Esta señora puede decir lo que tenga ganas, el tema es lo que nosotros podemos hacer con ese mensaje, cómo nosotros podemos explicarle a la sociedad qué significa ese mensaje y por qué no es solamente un dicho.
-A veces siento que hay dinero de por medio y que ese sentimiento se está exportando entre las izquierdas del mundo, y que por eso vemos lo que estamos viendo. Me suena a una cuestión muy orquestada.
-Sí, está más que claro que no es natural. Lo que se vio en las capitales europeas y en las universidades estadounidenses no es natural ni casual. La variedad de mensajes muchas veces ridículos con los que se atacó a Israel no son casuales. Todo está organizado, pero a veces es la realidad misma la que nos marca la agenda. Si nuestra obligación moral es ir a la calle nuevamente, como hace 120 años salieron los primeros que salieron a las calles a explicar de qué se trata el sionismo, si tenemos que hacer eso, 120 años después, lo vamos a hacer.
-¿Esto reemplaza al BDS?
-Creo que se complementa. Creo que ataca en espacios diferentes. La idea del BDS tiene un objetivo muy puntual que es ir eliminando a Israel de los diferentes planos. Uno lo asocia directamente con lo económico pero en realidad no es estrictamente económico. Es principalmente económico pero también en gran parte académico. Creo que todo esto de ahora no tiene que ver específicamente con eso, trabaja en conjunto, pero en este caso para atacar de todas las formas posibles al Estado de Israel mismo y al sionismo como idea, y a todo lo relacionado al derecho natural del pueblo judío a la autodeterminación.
-El que para mí es el periodista principal de la Argentina en su programa hizo un comentario, diciendo que le parecía ridículo que alguien vaya con una sandía a la asunción, lo que me permitió escribirle un mensaje. Es decir que hasta ese dato, del que un político argentino probablemente nunca tendría idea de por qué existe la sandía. Parecería que es parte de un mensaje y un libreto a seguir, y obviamente que la sandía tiene los colores de la bandera Palestina. Es un combo complejo.
-Sí, nada está librado al azar, nada viene por una cuestión unilateral e ideológica de levantarse un día y ver una imagen que te llega al alma y por eso te ponés la camiseta de la sandía para ir al Congreso. Todo esto es parte de un armado que hay que saber cómo combatirlo. Hay que enfrentarlo.
-Esta nota la van a leer directivos, padres, docentes y la comunidad en conjunto. ¿Cuál es tu mensaje? La OSA es un factor relevante en la comunidad y creo que hay ojos mirando de qué se trata esto.
-Nosotros iniciamos un camino hace cuatro años, y en ese sentido es que tenemos pensado continuar. Ese fue el planteo, esa fue la idea. Nosotros imaginamos en el inicio una gestión diferente a lo que históricamente pudo haber sido la OSA, una gestión más cercana, una gestión más abierta. Y pretendemos ir por ese camino. La OSA debe ser una institución central pero accesible y no solamente una mesa política en la cual se habla o sobre ideal o sobre política comunitaria, sino que debe ser cercana, trabajando con la política y trabajando con las escuelas, trabajar con cualquier institución que tenga ganas de acercarse a nosotros. Hace poco conversaba con alguien que me decía que en un momento la OSA era solamente Iom Haatzmaut, y hoy ya no tanto. Creo que ese es el destino, que cada vez no sea solamente Iom Haatzmaut y más de todo lo otro, ese es el destino, que la OSA pueda lograr salir del teatro donde se hace Iom Haatzmaut y llegar a todos los espacios comunitarios y no comunitarios en los cuales deba estar presente el mensaje y el ideal sionista.

