Itongadol/Agencia AJN.- En medio del rápido cambio en el equilibrio de poder regional e internacional, Irán vuelve al primer plano mediante un enfoque de doble vía que combina la reactivación de su programa nuclear con una amplia modernización de su ejército.
Tras años de sanciones y presiones, Teherán parece haber decidido pasar de una fase de “resistencia defensiva” a una de “reconstrucción del poder”, lo que le permite imponer nuevas ecuaciones en su enfrentamiento con sus rivales, principalmente Estados Unidos e Israel.
En este contexto, Irán está intensificando su cooperación militar con Rusia, que se ha convertido en su socio estratégico más destacado en los últimos años, especialmente en los ámbitos de la aviación militar y la defensa aérea. Declaraciones recientes del ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, indican claramente que esta cooperación ha entrado en una fase de implementación avanzada, coincidiendo con la llegada de nuevos envíos de equipos sensibles a Irán.

La dura retórica de Irán hacia Estados Unidos en relación con la reactivación de su programa nuclear no fue en absoluto casual. Paralelamente a los desarrollos en este frente, Irán está reorganizando su arsenal nuclear y corrigiendo los errores que en el pasado la llevaron a sufrir una dura derrota a manos de Israel.
Por lo tanto, la política de “lo haremos todo por nuestra cuenta” está siendo abandonada, y se abre la puerta a la adquisición del equipo adecuado, con Rusia liderando este proceso de rearme.
Por ello, puede decirse que la pregunta del periodista a Lavrov no fue simplemente una consulta, sino más bien una afirmación confirmada.
Periodista: “¿Es cierto que Rusia está suministrando a Irán sistemas S-400 y aviones de combate Su-35?”
El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov:
«No tenemos restricciones en la cooperación técnico-militar con Irán. Ya estamos satisfaciendo sus necesidades de acuerdo con los acuerdos firmados».

De hecho, hace unos días aterrizó en Irán un avión de transporte pesado ruso del modelo An-124, el segundo de este tipo en una semana.
Cinco aviones del mismo tipo aterrizaron en Irán solo este mes, transportando nuevo equipo que redefine las capacidades de la Fuerza Aérea y de la defensa aérea iraní.
Según expertos, el tamaño de los envíos es suficiente para equipar alrededor de 30 aviones de entrenamiento ligero Yak-130, lo que indica una fase muy activa de cooperación técnico-militar entre Moscú y Teherán. Esta cooperación también incluye el suministro de aviones de combate MiG-29 y la modernización de aeronaves existentes, elevando el total a unos 67 cazas ligeros de este tipo.
Este modelo de avión permite entrenar a pilotos calificados que eventualmente podrán volar cazas Su-30 y Su-35, que Irán busca adquirir. Los datos sugieren que el primer lote podría incluir 28 aviones, mientras que Irán necesitará alrededor de 100 en el futuro, cifra alcanzable considerando el número de aviones de entrenamiento que ya se están entregando. Esto permitirá sustituir el equipo más antiguo de la Fuerza Aérea iraní por estos modernos cazas.

