Itongadol/Agencia AJN.- Estados Unidos retiró sanciones clave al presidente de Siria, Ahmad al‑Sharaa, y al ministro del Interior, Anas Khattab, en un giro estratégico que marca el inicio de un proceso de normalización entre Washington y Damasco. Se espera que al-Sharaa visite la Casa Blanca próximamente, lo que sería la primera visita de un presidente sirio a Washington desde 1946.
Esta medida ocurre días después de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas –por iniciativa estadounidense– votara para levantar sanciones similares impuestas a la nueva cúpula siria.
La Casa Blanca informó que la decisión responde a cambios en el panorama sirio tras la caída del régimen de Bashar al‑Assad en diciembre de 2024, en medio de una ofensiva relámpago liderada por el grupo Hayat Tahrir al‑Sham (HTS) bajo el mando de al-Sharaa.
En mayo, Trump había anunciado que levantaría las sanciones para dar a Siria “una segunda oportunidad” tras años de guerra civil. Luego, en junio, firmó una orden ejecutiva que derogó la mayoría del programa de sanciones sirias.
La resolución de la ONU fue aprobada con 14 votos a favor y una abstención (China), marcando un respaldo internacional significativo al nuevo gobierno sirio.
Qué implican las sanciones levantadas:
-El levantamiento permite a Siria participaciones en comercio mundial y acceso a financiación que estaban bloqueadas, aunque con excepciones para personas vinculadas al anterior régimen de Assad, al terrorismo o al uso de armas químicas.
-La nueva política mantiene sanciones contra actores específicos considerados “desestabilizadores”, como Rusia, Irán y Corea del Norte, y preserva la designación de Siria como “Estado patrocinador del terrorismo” según varios expertos.
-El proceso representa un cambio en la estrategia de Washington: de aislar al gobierno sirio hacia integrarlo en la reconstrucción global y en coaliciones contra el terrorismo.
El gobierno sirio recibió la medida como una “victoria diplomática” y señaló que abre una etapa de cooperación internacional para la reconstrucción del país. Algunos analistas alertan que la normalización podría ser prematura y que sin mecanismos de control adecuados existe el riesgo de que antiguos grupos extremistas resurjan dentro del nuevo sistema. Mientras tanto, EE.UU. revisará los próximos meses si Siria cumple con compromisos como la expulsión de combatientes extranjeros y su adhesión a la coalición internacional contra el Estado Islámico.

