Mamdani, de extrema izquierda y crítico con Israel, al que acusó de ‘‘genocidio en Gaza’’, prometió no titubear en la lucha contra el antisemitismo en la ciudad con la mayor población judía del mundo.
Itongadol.- El demócrata Zohran Mamdani fue elegido este martes alcalde de New York, coronando el ascenso meteórico de un activista de extrema izquierda y legislador estatal abiertamente crítico con Israel. Tras la elección, las principales entidades judías estadounidenses se mostraron preocupadas y cautelosas por los resultados de la elección.
La Federación UJA de New York, en una inusual declaración política, advirtió que lo mantendrá “rigurosamente bajo vigilancia”.
“Reconocemos que los votantes se guiaron por múltiples temas, pero no podemos ignorar que el alcalde electo sostiene convicciones profundamente contrarias a los valores fundamentales de nuestra comunidad”, agregó UJA.
La Liga Antidifamación (ADL), por su parte, señaló que afrontará los próximos cuatro años “con determinación”, recordando que New York es la ciudad con mayor población judía del mundo y que esperan que Mamdani “se oponga sin ambigüedades al antisemitismo en todas sus formas”.
En la misma línea, el Comité Judío Republicano calificó la victoria como “un resultado profundamente alarmante”, y acusó a los demócratas de haber “elegido a un antisemita para dirigir la ciudad con mayor número de judíos en Estados Unidos”.
Mamdani, sin embargo, se comprometió a combatir el antisemitismo y proteger a todas las comunidades.
Su ascenso —impulsado por una campaña entusiasta y digitalmente hábil que atrajo a jóvenes progresistas, incluidos algunos judíos— coincide con el temor de muchos en el establishment judío neoyorquino, que ven su postura crítica hacia Israel y su defensa de los derechos palestinos como un posible detonante de nuevas tensiones.
A los 34 años, se convertirá en el primer alcalde musulmán de la ciudad y en el más joven en más de un siglo. Su victoria supone un cambio histórico en una metrópoli que durante décadas consideró indispensable el apoyo al Estado judío como condición para llegar a la alcaldía.
Mamdani derrotó al exgobernador Andrew Cuomo y al republicano Curtis Sliwa, con una participación de más de dos millones de votantes, la más alta en más de cincuenta años. Con el 90% de los votos escrutados, aventajaba a Cuomo por unos nueve puntos.
En su discurso de victoria, Mamdani se comprometió a “no titubear” en la lucha contra el antisemitismo y a construir “una alcaldía que se mantenga firme junto a los neoyorquinos judíos”.
A lo largo de la campaña, Mamdani acusó a Israel de “cometer genocidio” en Gaza y dijo que respetaría una eventual orden de arresto del Tribunal Penal Internacional contra el primer ministro Benjamín Netanyahu.
Al mismo tiempo, el flamante alcalde prometió que la comunidad musulmana, de más de un millón de personas, “sabrá que pertenece no solo a los cinco distritos, sino también a los pasillos del poder”.
“Ya no será posible ganar elecciones en New York traficando con la islamofobia. Soy joven, soy musulmán, soy socialista democrático, y no voy a disculparme por nada de eso”, aseguró, enmarcando su triunfo como un mandato para el cambio, presentándose como defensor de los trabajadores y de las clases medias golpeadas por la desigualdad.
Además, Mamdani remarcó: “New York, esta noche diste un mandato para transformar la ciudad. Despertaré cada mañana con un propósito: hacer que esta ciudad sea mejor que el día anterior”.
Sus propuestas —transporte público y guarderías gratuitos, nuevos modelos de seguridad comunitaria y negocios de comestibles gestionadas por el Estado— reflejan un programa ambicioso y fuertemente progresista que promete transformar el panorama político neoyorquino, aunque también abre un periodo de incertidumbre sobre el rumbo que tomará la ciudad bajo su gestión.
La victoria de Mamdani se produjo pese a los ataques de las élites empresariales, los medios conservadores y el propio Donald Trump, quien reaccionó con un mensaje en su red Truth Social: “…Y ASÍ COMIENZA”.
En respuesta, Mamdani aseveró: “Si alguna ciudad puede mostrarle al país cómo derrotar a Trump, es aquella que lo vio nacer. En este momento de oscuridad política, New York será la luz.”
Del otro lado, Andrew Cuomo reconoció la derrota, pero afirmó que seguirá combatiendo el antisemitismo. “No convertiremos al NYPD en enemigo”, dijo en alusión a las posturas de Mamdani contra la policía.
“Valoramos nuestra diversidad y no toleraremos ninguna forma de discriminación. No permitiremos que se avive la llama del antisemitismo”, añadió el exgobernador, que hizo del tema uno de los ejes de su campaña, recibiendo el respaldo de la mayoría de las organizaciones judías tradicionales.

