Itongadol.- El presidente de la Organización Sionista Mundial (OSM), Yaakov Hagoel, asistió este lunes al acto en memoria de Yitzhak Rabin, al cumplirse 30 años del magnicidio.
‘‘Pasaron treinta años desde aquella noche difícil en la que el primer ministro de Israel, Yitzhak Rabin, fue asesinado’’, expresó Hagoel durante una ceremonia estatal en el Monte Herzl de Jerusalem para conmemorar el aniversario de su muerte.
El titular de la OMS remarcó que ‘‘tres décadas después del asesinato, y en medio de un período complejo para el pueblo de Israel desde la masacre del 7 de octubre, la responsabilidad de mantener la unidad del pueblo es más importante que nunca’’.
‘‘Los últimos días nos recuerdan lo común que es nuestro destino, en Israel y en la diáspora, derecha e izquierda, religiosa y laica, todos somos uno’’, agregó.
Finalmente, Hagoel advirtió: ‘‘Tenemos prohibido volver a lugares de división y odio. Es nuestro deber mantener el debate público por respeto mutuo, por amor al país y por compromiso con nuestro futuro común’’.
Rabin fue asesinado el 4 de noviembre de 1995 luego de pronunciar un discurso en defensa de las conversaciones de paz con los palestinos en una manifestación efectuada en Tel Aviv. Tuvo una extensa y exitosa carrera militar y política, coronada con el premio Nobel de la Paz, en 1994.
Nació en la ciudad de Jerusalem el 1º de marzo de 1922, hijo de padres que fueron integrantes de la Tercera Alía. En 1941 finalizó sus estudios secundarios en la Escuela Agrícola Kaduri y fue distinguido como uno de los mejores alumnos. Luego se unió al Palmaj, la fuerza de elite de la Haganá, organización militar clandestina de defensa de la población judía de Eretz Israel, donde se destacó y se desempeñó como oficial.
La situación creada como consecuencia de Miljemet Iom Kipur hizo que Golda Meyer y todo su gabinete renunciara, hecho que lo catapultó al cargo de primer ministro, designado por la Knesset el 2 de junio de 1974, convirtiéndose en el quinto en la corta historia del Estado de Israel y el primero nacido en el país.
Durante su primer mandato Rabin concluyó el Acuerdo Interino con Egipto, que condujo a la retirada israelí del Canal de Suez a cambio del libre tránsito de la navegación israelí por él y llevó a cabo la «Operación Entebbe» para el rescate de los pasajeros del avión de Air France secuestrados por terroristas y conducido a Uganda.
Rabin triunfó en las elecciones primarias que efectuó el laborismo, con vistas a las elecciones de renovación de la Knesset en junio de 1992, y se convirtió en el líder del partido y su candidato a primer ministro.
Al triunfar el partido Laborista en esa elección fue designado Primer Ministro y ministro de Defensa por segunda vez, período en el que se destaca el inició y la conclusión del proceso de negociaciones con los palestinos denominado “Acuerdos de Oslo”, que finalizaron en la ciudad de Washington con conversaciones directas entre Rabin, Shimon Peres, ministro de Relaciones Exteriores, y Yasser Arafat. En estas el presidente estadounidense Bill Clinton actuó como mediador y se firmó un acuerdo final, denominado “Declaración de Principios”, el 13 de septiembre de 1993 en los jardines de la Casa Blanca.
En 1994 el gobierno encabezado por Yitzhak Rabin firmó un tratado de paz con Jordania, pese a lo cual recrudecieron los atentados terroristas palestinos como también las versiones de que se desmantelarían los asentamientos de Gaza, Yehuda y Shomrón.
Estos hechos enrarecen la situación política israelí y se producen manifestaciones tanto contrarias como favorables al accionar del gobierno. En una de estas últimas, efectuadas el Motzaei Shabat (luego de la finalización del Shabat) en la plaza Maljei Israel (Reyes de Israel) de la ciudad de Tel Aviv, el 4 de noviembre de 1995, luego de pronunciar un discurso defendiendo las conversaciones de paz con los palestinos, Yitzhak Rabin fue asesinado.
El magnicidio sumió en duelo a toda la población judía mundial, asombrada y sorprendida por lo ocurrido, quien a partir de 1996 honra anualmente la memoria del líder asesinado, cuyos restos descansan en cementerio de Har Herzl, en la ciudad de Jerusalem.

