Itongadol.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este jueves que no permitirá que Israel aplique soberanía sobre Judea y Samaria.
“Yo no permitiré que Israel anexe Cisjordania. No, no lo permitiré. No va a pasar”, afirmó Trump de manera enfática al ser consultado por periodistas sobre el tema. Al ser preguntado si había tratado el asunto con el primer ministro Benjamin Netanyahu, Trump respondió: “Sí, pero no voy a permitirlo, haya hablado con él o no. Hablé, pero no voy a permitir que Israel anexe Cisjordania. Ya ha sido suficiente. Es hora de detenerse ahora”.
El mandatario estadounidense agregó que había mantenido una “muy buena” conversación con Netanyahu más temprano en el día y expresó su esperanza de que pronto se pueda acordar un mecanismo para la liberación de rehenes. “Hoy tuve conversaciones realmente buenas sobre Gaza, con representantes del Medio Oriente, reyes y todos los líderes principales de la región. También tuvimos una conversación muy buena con Bibi Netanyahu, intentando recuperar a los rehenes y tratar de poner fin a la situación en Gaza. Es realmente mala, muy mala”, señaló.
Asimismo, Trump indicó que en un encuentro conjunto con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, se discute un esfuerzo internacional para poner fin a las hostilidades en Gaza y lograr un acuerdo de liberación de rehenes. “Tuve una gran reunión con líderes de Medio Oriente en la Asamblea General de la ONU, y creo que estamos cerca de lograr algún tipo de acuerdo. Queremos recuperar a los rehenes. Tengo que recuperar a los rehenes”, subrayó.
Al ser consultado sobre si él y Erdogan coincidían en su postura respecto al conflicto en Gaza, Trump respondió: “Bueno, no sé cuál es su posición, no puedo decirles sobre eso”.
Por su parte, el enviado estadounidense Steve Witkoff expresó el miércoles su confianza en que se logrará un avance en los próximos días, aunque no brindó detalles adicionales sobre las negociaciones.
Con estas declaraciones, Trump vuelve a marcar una línea firme respecto a la política estadounidense sobre la anexión de territorios palestinos, al tiempo que busca impulsar un acuerdo humanitario que permita la liberación de los rehenes y un cese parcial de las hostilidades en Gaza.

En paralelo, desde la Autoridad Palestina, el presidente Mahmoud Abbas se pronunció ante la Asamblea General de la ONU sobre la situación en Cisjordania, condenando los asentamientos israelíes. Abbas acusó al “gobierno extremista” de Israel de propagar “una enfermedad de los asentamientos mediante la expansión ilegal de los mismos”. Criticó específicamente el plan de asentamientos E1, señalando que “dividiría Cisjordania en dos partes, aislaría Jerusalén ocupada de sus alrededores y socavaría la opción de la solución de dos Estados”.
El presidente palestino también se refirió a la violencia de los colonos israelíes, afirmando que estos “matan a palestinos a plena luz del día bajo la protección del ejército israelí”. Describió cómo los colonos “queman casas y campos, arrancan árboles y atacan aldeas y a civiles palestinos desarmados”, además de dañar lugares religiosos como mezquitas, iglesias y cementerios.
Abbas rechazó el concepto de “Gran Israel” del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y lo describió como “una expansión hacia Estados árabes soberanos, además del brutal ataque contra el Estado hermano de Qatar”. Calificó esto como “una grave y flagrante violación del derecho internacional”.
La declaración de Abbas refuerza la presión internacional sobre Israel respecto a la política de asentamientos.

