Itongadol.- Una startup biotecnológica israelí está desarrollando una tecnología que podría transformar el suministro global de sangre al producir glóbulos rojos universales a partir de células madre, en escala industrial.
RedC Biotech, fundada por el Dr. Ari Gargir, trabaja en el cultivo de glóbulos rojos en grandes biorreactores, con el potencial de generar cientos de unidades listas para transfusión al mismo tiempo. El objetivo de la compañía es garantizar un suministro confiable y rentable para hospitales de todo el mundo, superando las limitaciones de la donación humana.
“En países avanzados como Israel, Europa y el Lejano Oriente hay escasez transitoria, ocasional. En países y regiones menos desarrolladas, hay grandes carencias y muchas personas mueren por falta de sangre o por no cumplir con los estándares adecuados”, explicó Gargir.

El proceso comienza con células madre, capaces de dividirse y expandirse indefinidamente bajo las condiciones adecuadas. “Si reciben las señales correctas, pueden convertirse en cualquier tipo de célula del cuerpo”, señaló Gargir. “La visión es que algún día produzcamos en biorreactores muy grandes, miles de litros a la vez. Cada uno de estos contenedores generará cientos de unidades de sangre que serán recolectadas, analizadas, envasadas y enviadas a hospitales en todo el mundo”.
El científico principal de la compañía, el Dr. Oren Inzelberg Yifa, especialista en cultivo de células madre, aseguró que el proyecto lo cautivó de inmediato. “Leí sobre la empresa y vi que era algo que me interesaba. Aquí puedo aportar con mis conocimientos”, afirmó.
Para Gargir, la misión también tiene un costado personal. “Hace 35 años, cuando era estudiante de biología, hice parapente, sufrí un accidente y perdí mucha sangre”, recordó. “Una transfusión me salvó la vida”.
Según el fundador, la tecnología podría salvar millones de vidas: “No será necesario ningún donante. Tendremos un tipo de sangre que sirva para todos. Cada año mueren unas 2 millones de personas en el mundo por pérdida de sangre. Si logramos que la sangre esté disponible en todo lugar y en todo momento, podremos salvar muchas de esas vidas”.
En el laboratorio de RedC, las células madre se almacenan a temperaturas inferiores a los 150 grados bajo cero. Una vez descongeladas y cultivadas, cada punto visible en una placa representa una célula que puede convertirse en millones. “El potencial es infinito”, afirmó Inzelberg Yifa.
Actualmente, RedC Biotech trabaja en escalar su operación con planes de avanzar hacia ensayos preclínicos y clínicos, y eventualmente llegar a la fabricación a gran escala. La visión de la empresa es establecer fábricas en distintas regiones del mundo, produciendo glóbulos rojos universales bajo regulaciones locales, para garantizar el acceso en las zonas más afectadas por la escasez.
Fuente: Ynet.

