Itongadol/Agencia AJN.- El primer ministro John Swinney ha sido duramente criticado por el Consejo Judío de Escocia por «poner en riesgo la seguridad de la comunidad» al haber izado el miércoles una bandera palestina en la sede del Gobierno, la Casa de San Andrés, y anunciado una lista de medidas antiisraelíes.
Además, le hizo una serie de demandas al gobierno del Reino Unido, incluido el reconocimiento de «Palestina» como un Estado.
Como nación descentralizada, Escocia no tiene poder para hacer eso, pero ello no impidió que su Partido Nacional auspiciara un debate de tres horas sobre el tema.
Swinney también anunció planes para bloquear el comercio entre Escocia e Israel y dejar de financiar a las empresas de armas implicadas en el conflicto.

Timothy Lovat, presidente del Consejo Judío, dijo: “Es decepcionante que, a pesar de sus cálidas y tranquilizadoras palabras durante nuestra reunión con él y Angus Robertson el lunes, el primer ministro haya optado por expresar una postura que nos preocupa que socave la seguridad y el bienestar de la comunidad judía en Escocia”.
“Le expresamos por escrito nuestras preocupaciones a la Oficina del Primer Ministro y seguiremos colaborando con el Gobierno escocés y otras partes interesadas para salvaguardar el bienestar y el futuro de nuestra comunidad en Escocia”, agregó.
Esa carta instaba a Swinney, antes del debate, a evitar usar un lenguaje que pudiera exacerbar el discurso contra la comunidad judía.
«A la luz de este reconocimiento compartido, es importante para nosotros llamar su atención sobre nuestras preocupaciones por las implicancias de tal intervención para nosotros y nuestra comunidad», le advirtió.
«Es indiscutible que la situación humanitaria en Gaza es terrible. Es igualmente indiscutible que tanto Israel como (la organización terrorista palestina) Hamás son responsables de esta trágica situación. Sin embargo, afirmar como primer ministro de Escocia que Israel está involucrado en una campaña genocida contra los palestinos sería, en nuestra opinión, irresponsable», lo reprendió la entidad judía.
«Si bien es improbable que cualquier postura que usted o el gobierno escocés adopten tenga algún impacto en la situación en Gaza, sí es probable que tenga importantes implicancias negativas para nuestra comunidad aquí, en Escocia», insistió.
«En particular, establecer una postura que probablemente sea públicamente percibida como simple y llanamente antiisraelí, sin establecer distinción alguna entre el Estado de Israel y sus líderes actuales, ni reconocer la continua culpabilidad de Hamás, probablemente tendrá un impacto mucho mayor e inmediato a nivel local, alimentando el odio y la discriminación antisionista y antisemita contra los judíos de Escocia y nuestras instituciones y símbolos, que en la situación en Medio Oriente, y mucho menos en (el Palacio de) Westminster», la sede del Parlamento Británico, añadió el Consejo.
Este advirtió que el debate sobre el tema podría llevar a la comunidad a reforzar su seguridad, incluso en la escuela primaria judía de Escocia.
Por su parte, el diputado conservador Jackson Carlaw declaró: «Esta contundente y justificada declaración pone de manifiesto la profunda consternación y ansiedad que siente la comunidad judía de Escocia por las declaraciones del primer ministro en el Parlamento. Los abusos antisemitas han ido en aumento en Escocia y el Reino Unido desde la atrocidad perpetrada por Hamás el 7 de octubre de 2023. Por lo tanto, a pesar de sus intentos de tranquilizar a la comunidad judía en la cámara, la preocupación de que las feroces críticas de John Swinney a Israel puedan alimentar inadvertidamente el odio es totalmente natural».
«El Gobierno debe garantizar la seguridad de los judíos escoceses, por lo que el primer ministro debe ser cuidadoso e imparcial en su lenguaje si decide pronunciarse sobre asuntos internacionales», agregó.

