Itongadol.- La Fuerza Aérea israelí llevó a cabo una serie de bombardeos en el sur de Líbano que incluyeron la destrucción de infraestructura vinculada a Hezbollah y la eliminación de miembros de esa organización. Según el comunicado militar, los ataques respondieron a violaciones de los entendimientos alcanzados entre Israel y Líbano en relación con el despliegue de material bélico en la zona.
Uno de los ataques alcanzó un sitio en la localidad de Ansariyeh, ubicada entre Tiro y Sidón, donde supuestamente se almacenaban equipos de ingeniería destinados a apoyar operaciones de reconstrucción y expansión de actividades terroristas de Hezbollah. En paralelo, otro bombardeo destruyó un lanzador de cohetes emplazado en el poblado de Jebbayn. De acuerdo con las Fuerzas de Defensa de Israel, tanto el material hallado como el lanzador representaban una infracción directa de los compromisos bilaterales.
En una acción separada, aviones de combate eliminaron a Al-Munim Musa Sweidan, identificado como representante local de Hezbollah en la zona de Yater. La información oficial lo vincula con tareas de enlace entre la organización y los residentes de la aldea, en asuntos financieros y militares. Durante su actividad, también habría estado implicado en la apropiación de bienes privados para fines terroristas, incluyendo el alquiler de viviendas para almacenamiento de armas y operaciones de vigilancia.
De forma simultánea, se informó sobre la eliminación de otro combatiente perteneciente a las denominadas “Brigadas de Resistencia Libanesa”, una organización controlada por Hezbollah, en el área de Chebaa. Según las autoridades militares, ambos casos constituyen un incumplimiento de las limitaciones acordadas con el gobierno libanés respecto a la presencia de infraestructura y personal armado en esa región.
Las operaciones aéreas de las Fuerzas de Defensa de Israel se enmarcan en la escalada de hostilidades en la frontera norte, donde los intercambios de fuego entre ambas partes se han intensificado en las últimas semanas. Mientras el gobierno israelí insiste en que los ataques tienen como objetivo impedir la consolidación de posiciones militares de Hezbollah cerca de la frontera, la situación genera crecientes preocupaciones sobre una ampliación del conflicto.

