Itongadol/Agencia AJN.- Entre lágrimas y el aplauso del público, Matti Caspi subió al escenario de un homenaje en su honor.
«A todas las personas que acudieron en mi ayuda y al gran público que me ha acompañado durante tantos años quiero decirles que me alegra aportar mi modesta parte a la lucha por el regreso de los rehenes y para fortalecer a sus familias. Somos un pueblo fuerte. Los llevo en mi corazón, con cada nota de mi voz, hasta que todos regresen», dijo sobre el escenario del Anfiteatro de Ra’anana, en un espectáculo cuya recaudación se donó al Foro de Familias de Rehenes.

Caspi añadió: «Quiero agradecerles a todos los que se tomaron la molestia de producir el espectáculo y a todos los que participaron. No es poca cosa y lo aprecio mucho. Un agradecimiento especial a ustedes, los artistas e intérpretes, por responder al llamado y darme la fuerza para seguir luchando».
«Llegué esta noche con un gran esfuerzo y mucha ilusión. Intentaré quedarme hasta la última canción; sin embargo, dada mi condición, podría tener que irme antes y por ello pido disculpas de todo corazón», declaró el artista, quien efectivamente abandonó el evento antes de que terminara.
Originalmente, la recaudación del espectáculo iba a donarse a la fundación Lehoshit Yad, que ayuda a niños con cáncer, para financiar los tratamientos médicos a los que deben someterse debido a su enfermedad, la misma que padece el veterano cantautor. Sin embargo, esta se retiró del evento porque los preparativos para el recital se realizaron en Shabat.
Entonces, la producción del espectáculo, en acuerdo con Matti Caspi y el Foro Empresarial de Israel, decidió donar la recaudación a familias de rehenes.
Interpretaron las canciones de Caspi durante la velada Shlomo Artzi, Shalom Hanoch, Aviv Gefen, Eviatar Banai, Arkadi Duchin, Gali Atari, Danny Robas, Esther Rada, Ivri Lider, Miri Masika, Riki Gal, Rami Kleinstein, Nono, Ran Danker, Shlomi Shabat y muchos otros.
Yair Dori productor argentino-israelí fue quien estuvo a cargo del homenaje. Dori expresó que fue “un orgullo y una enorme emoción” haber organizado un homenaje a su “querido amigo Matti Caspi”. Agradeció de corazón a los miles de asistentes que se acercaron “para rendir tributo a una música maravillosa” y a los artistas que “se sumaron de inmediato, transformando la velada en una experiencia única, emocionante e inolvidable”.

También dedicó un agradecimiento especial a su socio en la producción, Shuki Guri, “por la entrega y el profesionalismo”, y a Eti Ante y Ohad Ben Avi “por una noche llena de magia y esperanza sobre el escenario”.
Asimismo, reconoció al Foro Empresarial de Israel, encabezado por Harel Wiesel, por la decisión compartida junto al propio Caspi de destinar toda la recaudación al Foro de Familias de Rehenes. “Todos anhelamos y esperamos ver a los secuestrados regresar pronto a sus hogares”, señaló, antes de concluir con un deseo personal: “Le deseo una salud plena a mi querido amigo Matti”.
En los años noventa Yair Dori apostó a que ficciones televisivas como Chiquititas, Rebelde Way y Muñeca brava pudieran llegar al público israelí.

