Preparar alumnas y alumnos para el futuro implica educar con una mirada hacia adelante, haciendo uso de los recursos disponibles, es entender a la educación como una responsabilidad que se adapta a los contextos cambiantes, propiciando la exploración del asombro. Es utilizar la tecnología como un medio para canalizar nuevos descubrimientos y así acceder a objetos culturales cuidados, estéticos y convocantes.
Con este principio, en el Nivel Inicial se promueve un acercamiento a las tecnologías que permitan a los niños vincularse y apropiarse de ellas como parte constitutiva de la realidad de la sala, entendiendo que su uso amplía los modos de conocer, aprender, jugar, crear, comunicarse y colaborar. Así, las chicas y chicos son creadores y productores de contenidos. La tecnología, hoy naturalmente disponible en todos lados, se presenta en el Scholem como un recurso más para hacer de los aprendizajes una experiencia integral.
En las salas de 1, 2 y 3 años, la tecnología enriquece los espacios lúdicos mediante mesas de luz, retroproyector, proyecciones en pared, piso y techo, entre otros. No utilizan dispositivos móviles, sino que buscan potenciar la exploración y el juego mediante propuestas de luz y proyecciones. De esta forma, dan lugar a una experiencia significativa, inmersiva, creativa y lúdica que favorezca aprendizajes enriquecidos y potentes.
En las salas de 4 y 5 años, tomando el Diseño Curricular, retoman, sostienen y profundizan los aprendizajes de años anteriores, sumando el acercamiento al uso de dispositivos móviles. Las chicas y los chicos juegan y producen con tablets, apuntando a generar autonomía en su manipulación. Son herramientas para el registro fotográfico, para la producción de videos animados, para la escritura y comunicación, entre otros. De esta forma, a través de la creatividad, se fortalece su capacidad de comunicación y autoexpresión.
Además de las tablets, proponen el uso de la computadora, el teclado y el mouse, promoviendo una autonomía acompañada a través de la identificación de desafíos a resolver, el análisis de distintas situaciones, creación de secuencias de pasos, simulaciones y manipulación de materiales concretos y digitales.
A su vez, en sala de 4 y 5 incluyen rudimentos de pensamiento computacional, programación y robótica, trabajando la elaboración y comprensión de patrones, algoritmos, división en subproblemas y pequeñas abstracciones. De este modo, se introducen paulatinamente en robótica utilizando trenes de Lego en sala de 4, y luego, los Matatalab, para poder hacer de estos conceptos algo más tangible.
Entender a la tecnología como un recurso para potenciar el aprendizaje es fundamental para una educación innovadora y que mira hacia el futuro, preparando así a una nueva generación para las oportunidades del provenir. ¡Celebramos esta iniciativa del Scholem!

