Itongadol/Agencia AJN.- Estados Unidos acordó trabajar con socios regionales para “crear un plan integral acordado por ambas partes para la rehabilitación y el desarrollo económico del régimen iraní, garantizando una financiación de al menos 300.000 millones de dólares”, según un borrador del Memorando de Entendimiento entre Estados Unidos e Irán de 14 puntos, difundido por Al-Arabiya el martes.
El fondo es un vehículo de inversión privada, no un programa de reconstrucción ni de reparaciones, y no incluirá fondos ni subvenciones gubernamentales, según Reuters.
Empresas con sede en Estados Unidos, el Golfo Pérsico, Asia, Sudamérica y África se comprometieron a financiarlo.
El fondo brindará apoyo en sectores como la energía, la logística, la manufactura y el transporte. Además, se dice que es completamente diferente de los 24 mil millones de dólares sancionados, que se abordan en otro punto del documento.

Asimismo, Israel no se menciona en el Memorando de Entendimiento, a pesar de que el primer punto exige «el fin inmediato y permanente de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano».
El borrador publicado se centra principalmente en el fin del conflicto actual, la reapertura del Estrecho de Ormuz y la liberación de todos los fondos actualmente sancionados por Estados Unidos.
Esto ocurre después de que a Israel se le negara el permiso para examinar un borrador del memorándum antes de la ceremonia de firma, prevista para este viernes en Suiza.
El plan difundido por Al-Arabiya tampoco especifica el destino del material nuclear iraní, indicando que “todas las demás cuestiones nucleares acordadas mutuamente, incluidas las necesidades nucleares de Irán, se abordará adecuadamente en un acuerdo final”.
Estados Unidos también ha acordado colaborar con socios regionales para “crear un plan integral, acordado por ambas partes, para la rehabilitación y el desarrollo económico del régimen iraní, garantizando una financiación de al menos 300.000 millones de dólares”.
Quizás lo más destacable sea el penúltimo punto, que establece que, hasta que se alcance un acuerdo definitivo, tanto Irán como Estados Unidos mantendrán el statu quo, permitiendo al régimen iraní mantener su programa nuclear, mientras que Estados Unidos no podrá imponer sanciones a Irán ni reforzar su presencia en el país.
Ni Estados Unidos ni Irán confirmaron la veracidad de este borrador.

