Itongadol/Agencia AJN.- Irán no abrirá el estrecho de Ormuz hasta que Estados Unidos acepte todas sus condiciones, afirmó el flamante jefe del Consejo de Seguridad Nacional y prófugo de la Justicia argentina por el atentado a la AMIA, Mohsen Rezaei.
Estados Unidos debe poner fin a la guerra -incluidas las de Gaza y el Líbano-, liberar los activos iraníes congelados y cumplir con el resto de las condiciones de Irán, declaró según la agencia semioficial Tasnim.
Un posible acuerdo sobre el estrecho entre Irán y Omán no garantizará su apertura, añadió el excomandante en jefe de la Guardia Revolucionaria.
Este fue nombrado jefe del máximo organismo de seguridad nacional de Irán el domingo, anunció la Presidencia.
«Ante la renuncia de Mohammad Bagher Zolghadr a su cargo como secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y su nombramiento para nuevas funciones, el presidente Masoud Pezeshkian ha designado a Mohsen Rezaei como jefe de este organismo», tuiteó su portavoz, Mehdi Tabatabaei.
Rezaei, de 71 años, dirigió la Guardia Revolucionaria desde 1981 hasta 1997, antes de ocupar varios cargos políticos de alto rango.
Durante su ejercicio, según la Justicia argentina, fue uno de los principales ideólogos de los atentados a la Embajada de Israel, que el 17 de marzo de 1992 provocó 29 muertos y unos 300 heridos, y la AMIA, que el 18 de julio de 1994 asesinó a 85 personas y lesionó a más de 150.
Por este último caso se ordenó su captura internacional y se pidió su juzgamiento en ausencia.
Rezaei se desempeñaba como asesor militar del nuevo Líder Supremo, el ayatolá Mojtaba Khamenei.

Este oficializó ayer a otro acusado por el atentado a la AMIA, Ahmad Vahidi, como jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, con Mostafa Izadi como su adjunto.
Vahidi ya ejercía el cargo, pero sin un nombramiento oficial publicado por la Oficina del Líder Supremo.
Khamenei emitió decretos nombrando a seis oficiales militares y de la Guardia Revolucionaria Islámica para puestos de liderazgo, tras la muerte de los anteriores titulares en ataques israelíes y estadounidenses durante las operaciones León Rugiente y Furia Épica.

