Inicio Keren Hayesod (CUJA) Participante de Aliá Protegida: «Con el 7 de octubre entendí que podía ayudar y devolver un poco de todo lo que Israel me dio»

Participante de Aliá Protegida: «Con el 7 de octubre entendí que podía ayudar y devolver un poco de todo lo que Israel me dio»

Por Iton Gadol
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Itongadol (Por Daniel Berliner, desde Israel).- Cinco años después de emigrar a Israel a través del programa Aliá Protegida de Keren Hayesod, Luisina repasó en diálogo con ItonGadol su proceso de integración y aseguró: “Llegué sin saber hebreo y hoy trabajo en hebreo, inglés, español y ruso”. En la entrevista recordó su paso por el ulpán, su crecimiento profesional en Israel y el desafío de asistir a familias afectadas por la guerra tras el ataque terrorista de Hamás del 7 de octubre de 2023.

Luisina llegó a Israel a comienzos de 2022 como parte de la primera camada del programa Aliá Protegida, impulsado por Keren Hayesod, con el objetivo de facilitar la integración de jóvenes latinoamericanos que deciden emigrar al Estado judío. Cinco años después, su realidad es muy distinta: domina el hebreo, trabaja en un proyecto educativo dedicado a la comunicación y el contenido digital y, durante los meses posteriores al ataque terrorista de Hamás del 7 de octubre de 2023, también colaboró en la asistencia telefónica a familias israelíes afectadas por la guerra.

En una entrevista con Itongadol, repasó su experiencia de aliá, explicó cómo fue el proceso de adaptación en Israel, recordó el impacto que tuvo el 7 de octubre en su vida profesional y personal, y destacó el acompañamiento que brinda Aliá Protegida a quienes deciden comenzar una nueva vida en Israel.

Aliá Protegida es un programa de Keren Hayesod que brinda la oportunidad para que jóvenes de 20 a 35 años en situación de vulnerabilidad económica o social tengan una nueva posibilidad de crecimiento personal en Israel.

-¿Cuánto tiempo pasó desde que hiciste aliá?

-En enero se cumplen 5 años

-Decidiste hacer aliá a través del programa de Keren Hayesod. Mirando ese camino en perspectiva, ¿Cómo recordás hoy ese proceso y qué significó para vos llegar de esa manera a Israel?

-Israel siempre había sido un lugar que yo veía como una experiencia de trabajo o estudio o vivir fuera de Argentina y cuando encontré o me contactaron desde el proyecto de Keren Hayesod, lo vi como una señal, en este proyecto puedo viajar acompañada y puedo conocer jóvenes como yo que atravesaron situaciones similares, tener algún tipo de sostén tal vez más armado en llegar a un país nuevo. Y todo lo que fue los beneficios o no sé si es la palabra, sino más bien la ayuda. El diferencial que tiene el proyecto de estar un año en vez de seis meses en el Ulpan es sin dudas es algo remarcable. Yo llegué a Israel sin hebreo, hoy por hoy trabajo en hebreo, en inglés en español y en ruso.

Junto a Daniel Berliner, director de ItonGadol

-Terminar el ulpán suele marcar un antes y un después ¿Qué cambió en tu vida cuando terminó esa etapa?

-Yo ya hacía unos meses que estaba trabajando. Estaba trabajando en ventas, pero también al principio cuando estaba en el Ulpan trabajé un tiempo en un hotel. En el Ulpán teníamos la vivienda el estudio de hebreo por las mañanas y a la tarde todos los olim en general salen a trabajar algunas horas que creo que está bien porque uno se va como adaptando y después empecé a trabajar en Sojnut.

-¿Cómo fue el paso del ulpán a incorporarte a la Agencia Judía (Sojnut)?

-Vi la publicación de que buscaban alguien en habla hispana para el Global Center yo hacía un año y pico que había hecho aliá y esa fue mi primera entrevista 100% en hebreo con alguien que habla español. Fue como una hora y salí pensando: «acabo de hablar una hora en hebreo con alguien que habla español» esto hace un año y pico antes hubiese sido impensado. Creo que también estaba en un momento en el que yo también podía estar del otro lado y orientar a otros en el call center, es un sistema telefónico que de cualquier lugar del mundo te llaman por teléfono y consultan sobre su posible aliá y acá se le dan las respuestas, ese era mi rol. Sí me parece importante aclarar que no es algo común que suceda con todos los chicos, no es que yo llegue al trabajo del call center por ser participante de Aliá Protegida.

-Cuando mirás a los compañeros con los que hiciste Aliá Protegida, cada uno siguió un camino distinto ¿Sentís que el programa fue un verdadero punto de partida para construir una nueva vida en Israel?

-Sí, más allá de las experiencias o de los caminos de cada uno y la historia que cada uno tenga, que por supuesto influye en un proceso migratorio no solamente en Israel, sino con cualquier migrante pienso cinco años para atrás y qué es lo positivo de estar en Israel cuales son las diferencias que tengo tal vez con otros migrantes que a los seis meses tenían que salir del Ulpán que tal vez vinieron 100% solos y no conocían ni siquiera a alguien en el avión, a diferencia de nosotros. Y sí, más allá de que tal vez no seamos hoy por hoy muy cercanos si sabemos que conocemos a alguien a quien le podemos pedir ayuda o mandarnos un mensaje o si alguien necesita algo Laura nos contacta, nos llama.

-Con el tiempo fuiste creciendo profesionalmente dentro de la Agencia Judía. ¿Cómo fue ese recorrido y cuál es la tarea que desempeñás hoy?

-A partir de la guerra del 7 de octubre, en mi rol anterior, en algún momento tuve que trabajar con familias en duelo. Por teléfono, atendiendo diferentes tipos de asistencias.

-¿Ese trabajo comenzó durante los primeros meses de la emergencia?

-Sí. Para mí sin duda fue una oportunidad y un desafío de llegar un día y entender que estaba trabajando 100% en hebreo con israelíes y ya no con alguien que hablaba en español. Lo tome como un avance en mi perfil profesional, trabajo para mi idioma, bueno ahora puedo trabajar en hebreo fue sin dudas algo como un breaking point. Yo había tenido como diferentes experiencias laborales en comunicación, diseño, que es como lo que había estudiado en Argentina y quería empezar a estudiar en Israel. Entonces encontré un trabajo que era de medio tiempo con redes sociales en el majón, en el piso de arriba de donde estaba antes.

-Hoy trabajás en un proyecto educativo. ¿En qué consiste concretamente tu tarea?

-Trabajo con redes sociales, diseño gráfico, edición y creación de contenido digital.

-¿Qué tipo de contenidos desarrollás y para quiénes está dirigido ese proyecto?

-Para un proyecto educativo. Hacemos desde remeras, hasta un video institucional, hasta contacto con los padres y reflejar como las experiencias de los chicos.

-¿Qué significó para vos haber acompañado a familias israelíes afectadas por el 7 de octubre?

-La Agencia Judía creó lo que se llama el HaKeren LeNifgaei Teror, el fondo para las víctimas del terrorismo. Y hay familias que se vieron desplazadas y personas que perdieron su casa o su casa se vio afectada o estuvieron internadas un tiempo. Diferentes tipos de situaciones consecuentes del 7 de octubre. Y había un 0800, que se encargó de ayudar a la gente en la crisis. De eso estamos hablando. Sí, y eso no tenía tanto que ver con el idioma que nosotros entendíamos, sino más bien con un servicio telefónico israelí. A mí de casualidad me tocaron muchos que también hablaban español y otros muchos que no. Eso es algo valoro de haber podido hacer y trabajar en eso. Me dio perspectiva de mi trabajo, de lo que soy hoy cinco años después de haber hecho Aliá. Con el 7 de octubre en el medio, cuando hice Aliá no esperaba una situación así, pero tampoco esperaba poder ayudar y estar del otro lado. El 7 de octubre fue justo casi a los dos años de ya estar en Israel, entonces no esperaba no me imaginaba que tal vez yo podía estar del otro lado ayudando y devolviendo un poco de todo lo que Israel tiene.

-Se te ve muy feliz con la vida que construiste en Israel. Si un joven que nunca escuchó hablar de Aliá Protegida leyera esta entrevista, ¿Qué le dirías?

-Gracias. Si soy feliz. Le diría que hay una red muy grande de bogrim de Aliá Protegida que los espera.

-Hoy ya sos parte de la primera generación del programa. ¿Qué significa para vos saber que ahora podés recibir y acompañar a quienes llegan detrás tuyo gracias a Aliá Protegida?

-Yo siendo de la primera camada, cuatro años después, es algo que fue parte en mi vida cuando llegué a Israel. Cuatro años después también estoy un poco del otro lado y me gustaría poder recibir y acompañar a esos chicos.

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