La administración Trump alcanzó acuerdos secretos con Israel y Siria, en virtud de los cuales se espera que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) libere próximamente material nuclear almacenado en una instalación secreta en Siria.
La amenaza israelí de emprender acciones militares y bombardear la instalación fue el principal motivo del rápido acuerdo diplomático mediado por Estados Unidos.
Según un informe exclusivo del sitio web Axios, Israel dejó claro a la administración Trump y a miembros del nuevo gobierno sirio que no aceptaría de ninguna manera que el material nuclear permaneciera en territorio sirio, y amenazó con destruir la instalación desde el aire si el asunto no se resolvía de inmediato.
Esta amenaza directa llevó a la administración Trump y al OIEA a actuar con rapidez para evitar una escalada militar generalizada en Medio Oriente.

Detrás de escena
La instalación secreta: se trata de una instalación secreta conocida como «Sitio 99», donde se almacenaban restos de material nuclear, principalmente polvo de uranio no enriquecido conocido como «Yellowcake».
Estos materiales son restos del proyecto nuclear sirio y del reactor de Al-Khibar, bombardeado y destruido por la Fuerza Aérea Israelí en 2007. Nivel de riesgo: Si bien el material no está enriquecido y, en su estado actual, no es apto para la producción de armas nucleares, los servicios de seguridad israelíes y estadounidenses han advertido que representa un grave peligro, ya que elementos hostiles podrían apoderarse de él y usarlo para fabricar una «bomba sucia» (una carga convencional que dispersa material radiactivo).
El detonante de la crisis: Tras la caída del régimen de Assad, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) bombardearon las entradas al sitio para bloquear temporalmente el acceso. Sin embargo, en las últimas semanas, Israel ha detectado movimientos sospechosos en la zona, y han surgido sospechas de que elementos del nuevo gobierno sirio intentan acceder al material, posiblemente con la ayuda de Turquía.
Acuerdos diplomáticos: tras las amenazas israelíes y el temor a una escalada de tensiones con Siria y Turquía, la administración Trump restringió la actividad militar israelí y abrió un canal diplomático secreto. La administración aprovechó sus vínculos con el nuevo régimen de Damasco para negociar un acuerdo, mediante el cual se firmó un contrato con el OIEA, en virtud del cual los inspectores del organismo retirarán el material nuclear de Siria de forma segura. Se prevé que el proceso de evacuación comience pronto y concluya a finales de 2026.

