Itongadol.- La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires sancionó, en forma definitiva, con 46 votos positivos, 0 negativos y 0 abstenciones la ley de segunda lectura que establece denominar “Pasteur-AMIA” a la estación “Pasteur” de la línea B de subtes. El agregado en la nomenclatura vigente recuerda el atentado terrorista más grande de la historia de Argentina, ocurrido en la mañana del 18 de julio de 1994 contra la AMIA, que dejó un saldo de 85 personas fallecidas y más de 300 que resultaron heridas.
Al comienzo de la sesión y en el marco de cumplirse el 21º aniversario del atentado, el próximo 18 de julio, los legisladores realizaron un minuto de silencio en homenaje a las víctimas. En el recinto de sesiones estuvieron presentes miembros de la comisión directiva de la Asociación Mutual Israelita.
La iniciativa, de autoría del vicepresidente primero del Cuerpo, Cristian Ritondo, “persigue el objetivo de homenajear a las víctimas y mantener un permanente reclamo de justicia”.
La norma obtuvo la aprobación inicial el pasado 14 de mayo, y además se realizó previamente la audiencia pública para discutir la propuesta.
La diputada Lía Rueda (Pro) sostuvo que el nuevo nombre de la estación “representa la herida de nuestra patria, que todavía no cicatriza”. Además, resaltó que a pesar de que “no hay justicia”, en la sociedad “avanzamos en la conciencia” del hecho, y que cada vez que los jóvenes pasen por la estación “podrán reflexionar” acerca de lo sucedido.
En tanto, el diputado Marcelo Ramal (FIT) pidió la apertura de los archivos de inteligencia y de la ex SIDE, y cargó contra el Estado nacional.
En los fundamentos del proyecto, Ritondo expresó que “el agregado persigue el objetivo de homenajear a las víctimas y mantener un permanente reclamo de justicia. Es de gran importancia volver a traer a nuestros días aquello que aconteció y hacerlo presente en la búsqueda de verdad y justicia. De este modo, la estación será un espacio para la memoria, constantemente presente en la vida de los millones de ciudadanos que circulan a diario por dicha estación”.
Asimismo, el diputado señaló que la iniciativa pretende “mantener viva esa memoria y como símbolo de la búsqueda de verdad y justicia”. Y agregó: “tanto la estación Pasteur de la línea B de subterráneos, como la AMIA, son símbolos inequívocos de un mismo barrio y están a poco más de 200 metros de distancia. La AMIA está ubicada en Pasteur 633 y esa calle siempre estuvo asociada a la institución. La conjunción entre Pasteur y AMIA se da entonces de manera natural. Los lugares son también aquello de lo que fueron testigo”, según informó el sitio parlamentario.com

