Inicio NOTICIAS Israel. Abuelo del niño asesinado: “Daniel usaba la camiseta de Messi para que me sintiera más orgulloso”

Israel. Abuelo del niño asesinado: “Daniel usaba la camiseta de Messi para que me sintiera más orgulloso”

Por
0 Comentarios

Itongadol/AJN.- “La camiseta y el pantalón de la Selección Argentina, los de (Lionel) Messi, los compró mi nuera, que es israelí, para darme una alegría, y Daniel (foto) los usaba para que me sintiera más orgulloso de él”, relató Marcelo Treguerman, el abuelo del niño de 4 años asesinado el viernes pasado por un proyectil de mortero que terroristas palestinos “tiraron desde una escuela, y eso está fotografiado”, en diálogo con la Agencia Judía de Noticias (AJN).

“Durante el Mundial estábamos sentados juntos en el sillón, Daniel me preguntaba quiénes eran los buenos y los malos y yo le decía que todos eran buenos, pero los de azul y blanco eran los nuestros”, recordó.

De todos modos, el argentino de 64 años subrayó que “Messi juega en Barcelona, que lleva sobre su camiseta el nombre de Qatar, el país que les da a los palestinos de Hamas muchísimo dinero para que puedan comprar armas”.

Su “gobierno tiene millones de dólares de bancos de Qatar, Kuwait y de donde sea”, mientras que sus líderes en el exilio “viven como reyes en cualquier país árabe y no les importa el pueblo palestino”.

Treguerman está convencido de que “nunca se va a poder llegar a un arreglo con grupos terroristas como Hamas porque no les importa la vida de su pueblo y tampoco la de los judíos e israelíes, no quieren otra cosa que matar”.

Respecto de la operación margen Protector, “a Israel no le quedaba otro remedio, y lo hace con cuidado, tratando de no arriesgar a ciudadanos civiles pero, ¿qué puede hacer si no dejan de tirar (misiles) todo el tiempo?”, reflexionó.

“Hasta que subió (al poder de facto) en Gaza había muchos palestinos que trabajaban para mí y siempre decían que mi plato de comida era el de ellos, pero dejaron de venir después que les dijeron que si no nos boicoteaban o dañaban, matarían a su familia”, lamentó este agricultor que vive en un moshav (especie de granja colectiva similar a un kibutz) del Neguev occidental desde 1977 y .no recuerda una situación peor para los habitantes de la zona.

“Una persona normal, que no tiene el fuerte ideal de entender que si no está acá, estas tierras no serán de su país”, ya se habría ido de ese lugar, admitió.

“Que nadie dude que si quisiera, Israel podría borrar toda la Franja de Gaza en una hora; no lo hace porque somos humanitarios y no queremos la muerte de niños y mujeres árabes, pero ellos simplemente no saben convivir, no quieren paz”, insistió Treguerman en referencia a los terroristas palestinos.

“Lo único que queremos es paz: convivir, trabajar la tierra, criar a nuestros hijos y nietos en una zona de amistad”, anheló.

“Hemos llegado a acuerdos de paz con Egipto y Jordania y estaríamos encantados de hacerlo con el Líbano y Siria, donde grupos terroristas matan a miles de personas”, se esperanzó el abuelo de Daniel.

“Está habiendo en el mundo muchos grupos que quieren ocupar, controlar gobiernos e imponer las leyes islamistas; e Israel se basa en la paz y el saludo entre los judíos es ‘shalom’, que significa ‘paz’”, diferenció.

“De la Argentina tengo muy pocos recuerdos: me llamaban ‘judío de m…’; es algo que uno quiere olvidar”, se sinceró Treguerman.

“En la tnuá (movimiento juvenil sionista) se educa para hacer aliá (emigración a Israel) para trabajar la tierra, y después de la Guerra de los Seis Días, en 1967, decidimos adelantarnos tres años a nuestro grupo y vinimos directamente a un kibutz”, relató quien se casó con Paulina a poco de llegar.

“Eran años muy felices, en los cuales la sociedad israelí estaba mucho más unida y la comunidad de los kibutzim era muy sana, con cosas maravillosas: nuestro kibutz era muy sionista, con muchos sudamericanos, se trabajaba la tierra, la convivencia en comunidad, la crianza de los chicos…”, describió.

“Dos años después, mis padres dejaron todo y se vinieron”, pero “la ideología del kibutz fue cambiando por intereses personales”, así que “después de diez años” se fueron de allí, contó el abuelo de Daniel.

“Queríamos seguir siendo agricultores, pero quien dejaba el kibutz casi nada recibía, así que fuimos a trabajar al moshav como asalariados, con tres hijos -después nació otro- y los padres de mi señora, que vinieron después que nosotros”, prosiguió.

El papá de Daniel, Doron, y su esposa “estudiaban en una universidad que está cerca del kibutz (donde murió su nieto); vivir allí les facilitaba las cosas y después se quedaron por el trabajo”, explicó Treguerman.

“Mis padres me enseñaron que es mejor comer un trozo de pan con queso y tomar un vaso con agua, pero estar juntos, que comer lujos y vivir alejados”, así que conformaron “una familia muy unida: tengo 12 nietos y nada hay mejor en la vida que eso”, finalizó.

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más